lunes, 22 de octubre de 2012

(Review) Pokémon Oro y Plata - Game Boy

¡Hola chavales! Aprovechando la inercia y el hecho de que parece haberos gustado la reseña de la primera generación de Pokémon, me dispongo a reseñar los dos juegos principales de la segunda, y ya veremos por dónde sigo. Antes de nada, si queréis que reseñe algún juego en concreto, y he jugado/tengo posibilidad de jugar, decídmelo. Pero ahora mismo, toca Pokémon Oro y Plata. Si pone "Game Boy" en lugar de Game Boy Color como pone en la carátula de los juegos, es porque el juego se puede jugar en versiones anteriores de Game Boy, no así su continuación Pokémon Cristal. Bueno, al tajo.

POKÉMON ORO Y PLATA - GAME BOY



La primera ampliación de la familia Pokémon (que no de la saga y franquicia, que ya era una fiebre con juegos de Pinball, cartas, fotos y Stadium) llega a Europa en 2001, dos años después de su nacimiento original en Japón. Lo que conocemos como segunda generación, vaya. Como apunte biográfico, caté ambos juegos, porque tuve los dos, para mi comunión o algo así, que fue en 2001. La cifra de 151 especies de las primeras ediciones se vio ampliada a 251 (algunas realmente buenas, carisma y gustos aparte). Por supuesto, las novedades no terminan ahí. El juego incluía por "primera vez" (más allá de los Nidoran) el sexo en las criaturas. Permitía criar, los huevos, un gran avance dentro de la franquicia, especialmente para pasar Pokémon y para permitirles tener ataques que no aprendían de forma normal. El reloj interno y el paso del tiempo, con sus días y sus eventos, los contrastes entre día y noche (cosa que inexplicablemente no aparece en la tercera generación, pero sí en las posteriores), los climas (sol y lluvia), nuevas formas de evolución, tales como la evolución por amistad, los Pokémon shinies o variocolor, la terminología oficial en español, los pokémon errantes (legendarios que huyen siempre que pueden)... y claro, las portadas. Por primera vez, son Pokémon legendarios los que ocupan las carátulas de los juegos. A partir de la tercera generación esta separación tendrá más importancia, aquí los legendarios no son de encuentro obligatorio (puedes pasarte el juego sin cruzártelos, salvo en Cristal con Suicune) ni exclusivos, únicamente se altera el orden de aparición y el nivel. También mejoran los gimnasios, si bien no es la primera vez que proponen puzzles, estos ya empiezan a ser interesantes, el concurso de captura de bichos...



¿Notáis cómo los sprites están mucho más pulidos y los colores más definidos?


Dichas novedades son importantes, por supuesto, pero hay unas que quiero mencionar por encima de todas. La primera es la inclusión de nuevos tipos de Pokémon: Acero y Siniestro. Esto solo se ha hecho una vez, y realmente era necesario. Siniestro viene para impedir los abusos por parte de los Pokémon de tipo Psíquico que ya os especifiqué en la otra reseña, mientras que Acero es un tipo bastante defensivo en su naturaleza (algo de lo que prácticamente carecía la primera generación). El metagame mejora, está más equilibrado pero sigue teniendo sus fallitos. El lavado de cara de las MTs, alguna MO nueva, más ataques y más equilibrados... en fin, lo de cada generación, pero a nivel competitivo la cosa va mejorando. Donde definitivamente encontraremos el equilibrio será en la tercera generación, pero si la gente lo pide, ya os lo detallaré más adelante. Otro cambio importante es la aparición del Pokérus. No voy a explicar toda la mecánica de este virus benigno, pero sí diré su utilidad: una vez contagiado, el Pokémon que lo tenga duplicará los puntos de esfuerzo ganados en combate, haciendo que sus estadísticas mejoren más deprisa. Estadísticas que aumentan, dada la división del stat Especial en Ataque y Defensa Especiales, para dotar de un componente más estratégico los combates. La más importante bajo mi criterio es la ampliación del número de regiones y medallas, hecho totalmente insólito. Además de la nueva región de Johto, puedes volver a Kanto (Oro y Plata se sitúa pocos años después de Rojo y Azul). Así pues, tienes 16 medallas que ganar. Se trata de los únicos juegos de la franquicia, por supuesto junto a Cristal, en los cuales no tienes 8 medallas de gimnasio que obtener, sino el doble. No cuento otro tipo de logros en los juegos, como símbolos del frente, etc. Tampoco tenemos que olvidar que, por primera vez, podemos equipar ciertos objetos a los Pokémon, lo cual ayuda y mucho a fortalecer nuestro equipo.

El tema de la retrocompatibilidad y las funciones multijugador tienen una pequeña novedad obvia, pero en general se parecen bastante. Oro, Plata y Cristal permiten intercambiar Pokémon con Rojo, Azul y Amarillo siempre que sean Pokémon de primera generación y sin ataques nuevos, a través del apartado Cápsula del Tiempo. El resto de opciones multijugador son las mismas (intercambios y combates) pero sin retrocompatibilidad. Ya que vuelvo a mentar el Cristal, introdujo un par de novedades importantes. En primer lugar, la posibilidad de elegir el sexo de nuestro personaje, y la Torre Batalla, por categorías divididas según el nivel (del 10 al 100 en múltiplos del primero, prácticamente la torre más amplia de la saga). Estas torres opcionales serán recurrentes en la saga, como desafíos extra, generalmente tras superar por primera vez la Liga Pokémon.



Por supuesto, la base se mantiene. Seguimos teniendo iniciales de Fuego, Planta y Agua, un profesor que nos guía, un rival, un equipo malvado, siendo un resurgido Team Rocket el que nos intentará complicar la tarea... y vencer la Liga Pokémon, que no es el desafío final. El desafío final nos pone ante uno de los entrenadores más fuertes de la historia de los juegos, el protagonista del juego original: Rojo. Un reto a la altura de los mejores entrenadores. Por todos estos avances, la segunda generación está considerada como la mejor de la saga. Siento discrepar, para mí es y será la tercera, cosa que prometo explicar más adelante, pero desde luego hablamos de un gran juego. Más pulido que los anteriores, con gráficos mejorados, una historia algo más apañada (tampoco mucho), menús mucho más intuitivos para mayor comodidad, sumado a la gran cantidad de detalles que hacen que Oro y Plata sea una de las experiencias más redondas que pueden vivirse en una Game Boy. Si habéis seguido jugando a las ediciones recientes, comprobaréis que el juego ha envejecido, sí, pero mucho mejor que sus predecesores. Imprescindible para cualquier fan de la saga. Así como apunte a destacar, es más largo que muchos juegos de la generación actual de consolas.


Al igual que la primera generación, hecho que no señalé (supongo que los analizaré en su día), tuvieron su remake, esta vez en Nintendo DS, encuadrado en la cuarta generación, en general con unas críticas bastante buenas y unas ventas altas. Pero esto iba sobre las ediciones clásicas. A día de hoy no hay excusa para jugarlas con lo fácil que es encontrar un emulador y un ROM sobre el juego (ahí, fomentando la piratería de juegos clásicos). Si olvidáis que está más limitado que las ediciones posteriores, vais a encontraros con una de las cimas de la Game Boy, con una banda sonora ampliada y mejorada, un lavado de cara técnico que le sentó de maravilla, amén de nuevos Pokémon y localizaciones por explorar. Si podéis pasar por alto un juego con más de 10 años, lo vais a gozar a poco que os guste la saga. Palabra.



jueves, 18 de octubre de 2012

(Review) Pokémon Rojo y Azul - Game Boy

Entre fracasos con el RPG Maker (estamos mejorando el juego, algo bueno tendría que tener el retraso), mi trabajo con El Lado Oscuro de la Luna, que hemos vuelto a la rutina (tercero de carrera ya, wow, me hago viejo) y demás, el blog se ha quedado un poco decrépito. ¡Pero no temáis, mis queridos lectores! Como ya os adelanté, me voy a centrar en otras cosas en lugar de reseñar tanto disco, por eso de que en ELODLL ya lo hago. Solo subiré discos en casos puntuales, pero para compensar intentaré hacer reseñas muy pormenorizadas. Si tenéis algo que comentar al respecto, estoy abierto a sugerencias y el buzón de comentarios está para algo. Bueno, toca otra vez videojuego, y no uno cualquiera. Hay que echar la vista atrás, a la segunda mitad de los 90, la vieja Game Boy. El inicio de un fenómeno sin parangón.


POKÉMON - EDICIONES ROJA/AZUL



Esta franquicia se pone en marcha en 1995, fecha en la cual los miembros de Game Freak empiezan a desarrollar una pareja de juegos que, sin saberlo, lograrían un éxito comercial brutal, ampliándose la saga original (con su particular concepto del RPG japonés) a juegos de Pinball, de cartas, series, etcétera. No puedo asegurar las ventas a día de hoy, pero vamos, según la Wikipedia 175 millones de juegos vendidos y el dato posiblemente esté más que obsoleto a día de hoy. Salió al mercado del 27 de febrero de 1996 en Japón, pero a Europa, que es lo que nos interesa, llegó el 5 de octubre de 1999, cuando un servidor tenía poco más de 7 añitos. Ahora tengo 20, mucho ha llovido desde entonces y me estoy pasando el Negro 2, cosas de la vida. En fin, que me pierdo.



De la cabeza de Satoshi Tajiri y la banda sonora de Junichi Masuda, llegan originalmente Pokémon Rojo y Verde a Japón, luego sería lanzada una versión Azul mejorada. A nosotros directamente nos llegaron Pokémon Rojo y Azul. Yo personalmente tuve la Roja, en mi flamante Game Boy Pocket del mismo color. Nostalgia aparte, la fórmula de Pokémon que se mantiene vigente hasta nuestros días, es sencilla: capturar, entrenar, e intercambiar. Todo era necesario, no en vano se lanzaron dos ediciones hermanas (fórmula que se ha mantenido hasta nuestros días). Para completar la Pokédex era necesario tener amigos con la edición opuesta. Se fomentaba jugar con más gente, la comunicación y demás. Hay que entender que en esa época jugar a videojuegos estaba asociado con ser un antisocial, un rarito, y demás mierdas. Curiosamente, a día de hoy ser gamer es muy pro, muy moderno y blablabla aunque juegues a 4 juegos de moda y todo Cristo te lama el ojal por ello. Disculpad esta rajada, pero entender el contexto del videojuego y el ocio electrónico en general me parece cuanto menos importante.



¿Objetivo del juego, argumento? Bastante simple en comparación a las generaciones posteriores, la verdad. El protagonista se embarcaba en un viaje para completar la Pokédex, artilugio en el cual se registraban datos sobre los 151 Pokémon existentes entonces, hacerse con todos, y llegar a ser el mejor entrenador, venciendo a los 8 líderes de gimnasio y al Alto Mando. Por el camino te toparías con tu rival, hasta el duelo final como Campeón, el malvado Team Rocket y demás. Como veis es todo bastante fácil de seguir, no tanto de hacer. La mecánica, si bien simple, ofrece bastantes posibilidades, pese a que la oferta ingame/metagame de la Primera Generación a día de hoy se nos quede corta. El ingame/metagame está un poco descompensado (los Pokémon de tipo Psíquico son prácticamente invencibles, siendo Mewtwo un Dios sobre la tierra y Alakazam su discípulo), pero eso se solventaría en los juegos venideros. El sistema de "bloqueos" para impedir avanzar antes de tiempo está ejecutado de forma magistral: las medallas a conseguir desbloquean las MOs (Máquinas Ocultas, técnicas imborrables que se pueden utilizar fuera del combate, aunque no sean las únicas, sí son las más importantes) para avanzar en el juego. Para evitar ayudas exteriores, hasta que no obtengas X medallas, los Pokémon intercambiados de cierto nivel no te obedecerán correctamente. Así Game Freak se aseguró que no se recibían ayudas exteriores para facilitar el transcurso del juego, un detallito que con los años he apreciado mucho más.

Técnicamente, nos encontramos con un juego que, dentro de la simpleza mostrada por la primitiva Game Boy, muestra una variedad de modelos bastante amplia, animaciones logradas y una banda sonora de 8-bits difícil de mejorar, cortesía de un inspiradísimo Masuda, melodías que aun a día de hoy siguen vigentes en la franquicia. Pero lo más importante es la dimensión del juego. Se trata de un juego bastante largo para la plataforma en la que está incluído, con una cantidad de datos enorme y exprimiendo prácticamente a tope las posibilidades de la consola. No sé cómo se las apañarían para mejorarlo tanto con Oro y Plata, pero el primer asalto ya fue bastante notable.

Por supuesto, el juego dista de ser perfecto. Tiene algunos glitches de programación: MissingNo, la posibilidad de cazar a Mew, (aunque sea algo bueno, sigue siendo un glitch), las Islas Fallo, la corrupción de los archivos del Hall of Fame tras toparte con MissingNo o pasarte la Liga demasiadas veces, etcétera. Hay que buscar un poquito por lo general para encontrártelos, o modificar tu partida. Eso, junto al hecho de que fue superado en la misma plataforma por Oro y Plata, o que los menús resultan bastante sosos y menos intuitivos que en los subsiguientes juegos,  impiden que el juego sea mejor visto a día de hoy (os lo digo yo que lo jugué en su época y lo he revisitado). Los años no lo han tratado muy bien, pero no quita que fuese la primera piedra en una saga inmensa. No quiero olvidarme de la coñísima primera escena, con el Profesor Oak preguntándote el nombre de su nieto y tu rival. Impagable.

¿Y los Pokémon, qué? Que seguramente sean los más carismáticos y más recordados por todos. Analizando el metagame, es muy básico, se basa meramente en cubrir tipos, tener atacantes rápidos y fuertes (apenas hay opciones defensivas, más que Sustituto, Tóxico, Drenadoras y poco más) y no han aportado tantos Pokémon al Metagame general (general es el actual, el de Blanco y Negro 2), pero han pasado muy bien el examen del tiempo, no así alguno de sus sprites. Ese impagablemente feo Golbat, por ejemplo. Mis favoritos personales precisamente pertenecen a la primera generación: Vaporeon, y sobre todo Dragonite.



Bueno, desde luego no es el análisis más imparcial que hay, Pokémon es de mis sagas favoritas y sigue formando parte de mi vida tras más de 13 años jugando, pero espero que os haya gustado. A los más jóvenes os recomiendo encarecidamente jugar para comprender los orígenes de la movida, que hay muchos emuladores por ahí. A ver si actualizo el Blog más a menudo con cosas de éstas. ¿Y vosotros, con quién os quedáis: Charmander, Squirtle o Bulbasaur?


Si os interesa me podéis seguir, al igual que a @ELODLL en Twitter, @FaustianEchoes . No me hago responsable del Spam o las chorradas que pueda soltar. Hasta la próxima.


domingo, 22 de julio de 2012

Metroid Fusion (Reseña)

¡Resurrección en toda la regla! Tras mucho tiempo sin dar muestras de vida en este mi Blog, aparezco ya sin exámenes a la vista. En primer lugar, explicaros una serie de cosas, por partes:

1- El Portal de Noticias El Lado Oscuro de la Luna ya está en pleno funcionamiento y espero que os guste. Allí, mis compañeros y yo os ofreceremos reseñas, noticias, entrevistas, curiosidades... relacionadas mayormente con el mundo del Rock y el Metal, con alguna pequeña concesión a otros estilos. Y dibujos cojonudos, dicho sea.

2- Este Blog no va a dejar de estar en funcionamiento. Reduciré la atención, como es lógico, pero esto va a seguir.

3- En cuanto a la línea editorial del blog, bueno, posiblemente escriba menos sobre música. Y cuando escriba de música, o serán discos que ya hayan salido hace tiempo (no voy a seguir con novedades), o novedades alejadas del Portal. Tiempo al tiempo.

4- Aprovecharé para hablar de videojuegos, deporte, cine (aunque de ésto soy bastante ignorante y no tengo problemas en reconocer mis limitaciones) y demases.

Así que, tras estos párrafos, voy a reseñar un videojuego al cual le tengo un cariño atroz, de la mejor manera posible. El Metroid Fusion de Game Boy Advance.

METROID FUSION



Esta pequeña joya portátil llegó a Europa a finales de 2002, es decir, que en breves cumplirá 10 años, de cara a la campaña de Navidad, si bien yo me hice con él las Navidades siguientes, en 2003. Aun así no es un juego que tenga abandonado, me lo he debido pasar la friolera de 30 veces (y no exagero, de verdad), la última hará 2-3 meses. Supuso la resurrección de la saga Metroid, "abandonada" desde aquel magnífico Super Metroid de SNES 8 años antes. La Nintendo 64 nunca tuvo uno, supongo que no supieron llevar la idea a buen puerto, o que se pusieron el listón muy alto con el de la SNES.

El caso es que la idea, la base, toma muchísimos elementos de aquel juego (la potencia de ambas consolas es similar), pero algo simplificados.


Los gráficos son bastante similares, si eso con mayor detalle. Los escenarios son variadísimos, teniendo en cuenta que cada sector representa un ecosistema diferente, decorados bien trabajados... uno de los mejores juegos de GBA en ese sentido, si bien superado por su antecesor Metroid: Zero Mission en ese apartado (a mi juicio el otro juego es inferior, pero esto ya es harina de otro costal). Selvas, paisajes helados, un buen tratamiento de la oscuridad cuando es necesario, y ambientes mecánicos (no olvidemos que estamos en una estación espacial). Samus Aran se mueve de lujo, muy detallada y con unas animaciones y ataques variados y coloridos (aquí realmente sí supera a su continuación).


Los enemigos, bueno, algunos se repiten de Super Metroid, otros se rescatan de Metroid 2 de GB (con un acabado completamente mejorado, por descontado), y no están tan bien como los decorados. Mención aparte merecen los jefes finales. El SA-X es clavado a la Samus del Super, y su presencia nos mantendrá en vilo más de una vez, siendo una novedad en la saga (el enemigo que te persigue), y dándole más variedad por un lado.



El sonido. Aquí las opiniones se dividen. A mí la masterización me gusta, a otros no tanto, la banda sonora sin embargo me parece que ambienta a la perfección. Mantiene la tensión dentro de las limitaciones sonoras de la máquina, es variada y juega con el oyente. No hay muchas que destaquen, por desgracia, cosa que sí pasa, en mi opinión, con un contemporáneo suyo, el Golden Sun. Bastante molestos los chirridos de cierto dragón cabroncete llamado Ridley, dicho sea.

El control, la jugabilidad. Aquí hay dos corrientes muy diferenciadas: los que criticaron la linealidad del juego respecto a otros títulos de la saga por cambios en el control (se quitan las bombas infinitas, se dificulta el wall-jump, etc). Esto lo explicaré más adelante, sí que es una putada, pero el control como tal es exquisito, más simple que el del Super, pero también más intuitivo (prefiero pulsar R+B para lanzar misiles, la verdad).

La duración y la dificultad. Es más sencillo que los tres anteriores y más complejo que el Zero: Mission en fácil o incluso en normal. Es bastante complicado perderse, los items no están tan escondidos y como ya he comentado, es bastante lineal. Se compensa con una dificultad ajustada de forma exquisita, mejor que otros juegos, y unos jefes finales que, si bien alguno podría ser algo más difícil en clave Super Metroid, tienen la suficiente personalidad para que el juego no sea uno más en la saga. Desde el recurrente Ridley, Pesadilla (una de las mejores incorporaciones, que repitió aparición en el posterior Metroid: Other M, el infame SA-X (cuyo combate final podría haber sido mejor, todo sea dicho) a Yakuza (esa monada de araña de 6 patas que nos da por saco en el Silo del Reactor), hay suficiente variedad y personalidad. Mención especial a Serris, esa violenta serpiente marina que tantos quebraderos de cabeza puede llegar a dar si no aprendes su patrón de movimiento a gran velocidad. Al menos es bien rejugable, bajo mi punto de vista.



Ahora toca hablar del tan polémico cambio. La saga Metroid se ha caracterizado siempre por una libertad de movimiento brutal. No tenías por qué seguir el "camino lógico" ni conseguir todas las mejoras para avanzar, si tu habilidad para saltar obstáculos a base de wall-jumping y del uso de las bombas o la técnica-cometa era lo suficientemente buena. Bueno, en Metroid Fusion esto prácticamente desaparece. Hay un secretito en forma de mensaje en la segunda visita del sector 4, si te saltas un power-up con la técnica cometa (que luego tienes que coger de todas formas).

Luego, el tema guiños. Hay uno al Metroid 2 que es sencillamente espectacular, en un universo donde teóricamente los Metroids están completamente extintos, te encuentras con ésto, que además explica el jefe final (Metroid Omega):



Esto no puedo decir que sea bueno, pero la explicación es más que convincente. Por primera vez en la saga, Metroid Fusion introdujo un avance basado en "misiones", a cargo de un ordenador que te dicta lo que tienes que hacer, y las limitaciones impuestas por el juego evitan saltarte cosas a la torera. Está justificado en beneficio del argumento, que hasta entonces y, salvo en algunos juegos más recientes, nunca había tenido demasiado peso en la saga. Hay diálogos, Samus habla de tanto en tanto y la evolución de la trama es satisfactoria. A día de hoy sigue siendo, dentro de la cronología de la saga Metroid, el último juego de la serie, esperemos que tenga continuación más temprano que tarde.

No puedo hablar cosas muy negativas de uno de mis juegos favoritos desde hace años, aun con sus cambios, supuso la resurrección con nota de una saga que llevaba años enterrada. Sin duda más equilibrado que el debut de la saga (dificultad descompensada, no he conseguido pasármelo sin recurrir a trucos) y Metroid 2 (un poco plano), nunca llegando a su predecesor, con la subsaga Prime, estandarte de la serie, pero queda en muy buena posición en una serie que, sin tener las ventas de The Legend of Zelda, Super Mario o Pokémon, ha cautivado siempre a legiones de jugadores y seguidores de Nintendo. Y que así siga.

Como siempre, espero que os haya gustado la reseña, y si os parece, iré subiendo análisis de videojuegos más a menudo. Esta vez, todas las capturas de pantalla del juego corren por mi cuenta. Saludos.


miércoles, 23 de mayo de 2012

Permanent Waves - Rush [1980]

"¿Oye, tú no tenías un Blog? No, te estás confundiendo de perso... ah, sí, cierto, tenía uno." Y con este monólogo empiezo mis disculpas. Y eso que sigo de trabajo hasta arriba, pero oye, puedo sacar un ratito para reseñar algo. Algo que, rompiendo la tónica de lo anterior, no ha salido en 2012. De hecho, el disco tiene unos cuantos añitos, cosa de 32 para ser más precisos. Coincide con mi reciente viciada a un grupo que nunca he hecho el caso que debería, por nimiedades como el timbre vocal (al final, entra, con vaselina o no, todo entra). ¿Seréis capaz de perdonarme por la tardanza? Él lo haría.


¡No me preguntes ahora, que estoy ocupado!

Rush no son ni mucho menos unos desconocidos, ya que posiblemente son el artista canadiense de mayor renombre junto a Neil Young (amo) o más modernos, Arcade Fire. El Power Trio perpetrado por Geddy Lee (en la foto, voz/bajo), Alex Lifeson (guitarra) y Neil Peart (batería) lleva muchos años sacando grandes discos, uno de ellos planeado en un mes o así. Comenzando como una banda de Hard Rock con tintes de Blues y haciendo su estilo cada vez más y más complejo, aquí, con la llegada de los 80, se da un giro a su propuesta musical. Los temas reducen notablemente su duración, las estructuras son algo más asimilables y se introducen más sintetizadores (cosa ya presente en ellos, pero con otro enfoque, cosas de la década). ¿Por esto se reduce la calidad? En absoluto. El disco del que voy a hablar, Permanent Waves, es de mis favoritos de la banda, casi que solo superado por su siguente trabajo, el archiconocido Moving Pictures, que responde a la evolución lógica desde este disco, por eso he preferido reseñar este. Una vez conocido el contexto, toca hablar de música. O algo.

El riff de Lifeson, muy particular, sin ser excesivamente complejo ni tampoco simple, nos presenta uno de los temas clásicos del repertorio de la banda, The Spirit of Radio, que recibió muchísima difusión. Como podéis ver, aunque la banda no ha perdido pegada ni virtuosismo (ojo a la sección rítmica, tan buena como de costumbre), su sonido ha ganado en melodía. Sin problemas siempre que el tema sea así de bueno. El riff principal se repite unas cuantas veces, con tenues sintetizadores de fondo, ese trasfondo épico que siempre ha tenido la banda se queda ahí. El Progresivo de Rush queda patente en los constantes giros rítmicos y de intensidad, y me encanta el detalle del vitoreo del público ahí. Un señor solo da casi por concluído uno de los temas más reconocibles del grupo, y de mis favoritos. Freewill, el otro tema que recibió amplia difusión radiofónica, es más sencillo de estructura, un tema más enfocado en el Hard Rock, muy melódico y muy alegre, con mucho feeling. A mí personalmente me encanta la interpretación vocal (al final le cogí el truco, esto es un logro y no lo de Lotina), especialmente cuando entra el sensacional estribillo. Hay una sección cerca del final, marcada primero una línea de bajo, luego un solo bastante extraño, ambas líneas se superponen, con un efecto bastante esquizofrénico. Al final el solo se retuerce y se endurece que da gusto, aquí es donde se nota la influencia de Rush dentro del Metal, por ejemplo. Cierre clásico, otra estrofa y de nuevo el estribillo. Qué buen rollo da el tema, gracias también a la letra. Otro temazo para enmarcar.

Jacob´s Ladder empieza a alargar tímidamente el minutaje (7 minutos y medio, para la banda no es mucho, dentro del disco es el segundo tema más duradero). Línea de batería marcial con acompañamiento suave, a modo de intro, sintetizador, un órgano (cosa rara, el Progresivo de Rush no es precisamente de la vena sinfónica más propia de Inglaterra o Italia), alguna voz doblada... y luego ya el cuerpo de la canción. Aquí se apuesta más por el Hard Progresivo característico, con esos riffs melódicos cortesía de Lifeson, algunos bends y licks de escándalo. El riff es más lento, buscando crear atmósfera, especialmente cuando entra el sintetizador, progresando hacia una pausa momentánea. El manejo de sintetizadores y el efecto psicodélico que crea en la voz modificada de Lee (aquí suena muchísimo a esa etapa de The Beatles, ahí es nada) me parece sobresaliente. Hacia el final, guitarra, voz y batería cobran protagonismo, para cerrar el tema con pegada y músculo. Entre Nous (un detallito el título en francés, aunque la letra sigue estando en inglés) abre con bonitos redobles y potentes sintetizadores, marcando el patrón que seguirán sus trabajos más inmediatos, derivando en un corte más sencillo. Aquí poco de Progresivo hay en el tema principal, Hard Rock de bases rítmicas marcadas, melodía por bandera, algún que otro riff acústico que dota de mayor riqueza al corte, estribillo pegadizo y mezcla instrumental perfecta. Ay si hablásemos de la perfectísima producción, y eso que yo de mezclas tengo poca idea. Poco más que añadir, el nivel no baja nunca del sobresaliente.

Different Strings es una pieza algo más atmosférica. Acústica en mano entra cálida, a modo de balada, de balada bastante buena, con acompañamiento muy detallado. Luego ya el ritmo se vuelve algo más típico y sencillote, siempre dejando protagonismo a la reconocible melodía de guitarra y, por supuesto, a la voz. El final, con un regustillo Bluesero y añejo en la guitarra, cerrando con un fade out, de lo mejor. No es mi favorita del disco, pero no deja de ser una buena balada de Rush. El tema "largo" (9 minutos no son tanto para el grupo ni el estilo, pero con la nueva década, ya sabéis) es Natural Science, y es una suite compuesta por 3 movimientos. El primero, acústica en mano, un paisaje muy bucólico (escuchadla atentamente con cascos y dejaros llevar, luego me contáis) y los ecos de Geddy Lee al frente. Luego se incrementa la velocidad y nos devuelve al Rush amado, de Hard Progresivo, melodías más enrevesadas, cambiantes, y figuras rítmicas perfectas. Muy solvente Lee de nuevo en los agudos. La parte central es la de mayor pegada, haciendo las delicias de los aficionados al Hard Progresivo de alta factura que practica ésta gente, con un buen solo, como siempre. El tercer movimiento (en torno al quinto minuto) retira el pie del acelerador, explotando la faceta más melódica ya vista en temas como Freewill o Entre Nous, especialmente el segundo, para que os hagáis una idea, con mucho sintetizador. Un grandísimo cierre, pero, aportando la nota crítica, creo que tienen temas largos superiores. Soy un poco picajoso, pero oye, entre tanta alabanza, no va a ser todo de 10. Todavía no.

No he hablado del concepto del álbum, y si bien no os soltaría el tochaco que acostumbro, algo puedo decir. Va, sencillamente, de "el sol saliendo a través de las nubes", o algo así he leído. Supongo que será figurado y que el tono optimista y alegre del disco le debe muchísimo a este hecho, si analizamos sus letras tiene mucho sentido. Lo mejor es que las interpretéis por vuestra cuenta, a ver.

A partir de este álbum empieza una nueva etapa para Rush, que se plasmaría en sus siguientes obras, y sirviendo como puente entre lo que hacían antes y lo de después. Aun así, lejos de ser un disco de medias tintas, se marcan una de sus mejores obras sin duda. No prometo actualizar hasta dentro de un tiempo, pero bueno, espero que os haya gustado la reseña. Un saludo.



miércoles, 9 de mayo de 2012

Impossible Landscape - Children of Nova [2012]

Falta de tiempo, te presento a mi Blog. Mi Blog, te presento a mis estudios. Excusas típicas pero ciertas. El caso es que lo que os traigo hoy es un descubrimiento muy reciente, Children of Nova, que tan solo tienen un EP y el disco que han sacado éste año. El EP, que data de 2009, me dejó un buen sabor de boca muy bueno, mezclando Rock Progresivo moderno con toques alternativos y voces limpias tipo Post-Hardcore moderno, con sintetizadores, partes más pesadas, ritmos complejos y dinámicos (algunos bastante tribales) y todo bastante fluido. Si lo que estáis leyendo os recuerda a The Mars Volta, habéis acertado. Y a más cosas, tipo Closure in Moscow, Coheed and Cambria o, ya de lejos, a The Fall of Troy. A mí el estilo me gusta bastante, y tras unas pasadas al EP, me dispongo a analizar el disco, que salió en Marzo y así os traigo novedades fresquitas.


El grupo es bastante joven, formado en 2007 en San Diego, Estados Unidos. Con tan poco material editado hablar de su trayectoria es un poco tontería, y ya os he repasado por encima el sonido del EP The Complexity of Light, una manera de conjuntar diversas influencias, con un sonido que si bien peca de poco original, daba muestras de calidad, rítmica trabajada, buen trabajo de voces (variado y con detalles) y melodías nada lineales, pero a su vez con un punto pegadizo. Impossible Landscape continúa por esa línea, quizás con menos desenfreno, con derroteros algo más calmados y melódicos, y eso sí, una buena producción, más que competente para un grupo todavía muy joven. Casi 3 cuartos de hora de Rock Alternativo/Progresivo que a continuación os describiré.

Erratic es el primer corte. De primeras, la máquina baja en revoluciones respecto a su primer EP y se asemejan a un híbrido entre Coheed and Cambria y The Mars Volta, con guitarreos locos, algún que otro tapping combinado con riffs de factura más sencilla, líneas vocales sencillas, agudas sin tirar totalmente de falsete, y ejecutando cambios de ritmo algo más sencillos. La batería es una de las cosas que más me gustaron del EP, aquí no desvaría tanto y mete líneas que no son sencillas, pero ni de lejos tan entretenidas. Kaleido abre con una tímida sección de cuerda y una tenue melodía de guitarra, hasta que entra la distorsión, efectos eco en las voces... y preferencia por voces estilo Post-Hardcore (limpias). El solo es bastante bueno, y va progresando poco a poco hasta alcanzar su pico. También destaco la labor del bajo, cohesionando todo el armazón instrumental, y la batería... me sigue pareciendo mejor en el EP. Terminamos de nuevo con ruido, en fade out. Impossible Landscape abre con sintetizadores, hasta pegar un cambio súbito, de nuevo melodías tenues de guitarra con preferencia por las líneas vocales ultramelódicas y la batería sencilla. El tema es de tempo lento, melódico y pegadizo, nada Progresivo y sí muy Alternativo. Podría colar como un tema de Coheed and Cambria. La cosa me está gustando, pero estoy empezando a pensar que el EP era más redondo.

Moments of Clarity empieza con un riff que gana en intensidad al poco tiempo de entrar los demás instrumentos. Aquí ya hay mayor trabajo rítmico en trazos puntuales, el vocalista emplea su vibrato de manera muy similar a Matt Bellamy de Muse, y después tirando de falsetes puntuales. El trabajo vocal va mejorando, hay un par de riffs buenos, un estribillo de corte Pop, muy Muse, pero algo más contundente al final del estribillo, con doble bombo que pega fuerte. El solo es lo mejor del tema, acompañado por una mejora sustancial de la batería y un agudo altísimo casi al final. De los mejores cortes del disco. Feel Alive de nuevo parte con sintetizadores, a modo de mantra, creando una atmósfera monótona y a mi parecer melancólica. Tiene tintes de balada, buen vibrato, los cimbales se escuchan muy de fondo tras la melodía que se va repitiendo. La voz suena triste, emotiva, pero le falta un poco de alma. El primer cambio de intensidad, bueno, un poco típico, la melodía contiene más azúcar que chicha, y la letra tampoco es nada del otro mundo. A partir del minuto 3 la cosa mejora: distorsión algo más gruesa, la instrumentación más suelta sin perder la melodía, y un par de detallitos de batería al final. First Signs empieza bien, el riff tiene garra, los redobles suenan muy bien, la voz de nuevo es muy Bellamy, el bajo medio cabalgando sobre riffs directos... haceos una idea de a qué suena. Por un lado la voz suena tan delicada y cristalina como siempre, el instrumental gana enteros, algo más afilado y ligeramente más complejo.

What Do You See? empieza con una voz solemne, interpretada con soltura y no tan aguda, con algunos arreglos de fondo. Se vislumbra un crescendo que tarda muchísimo en llegar (minuto 2 y pico o así), pero cuando llega, el tema gana muchísimo. Buena melodía de guitarra, pero se queda en eso, en buena, nada espectacular, demasiado reposado, demasiado controlado. El final, acústico, tampoco añade gran cosa. The Troubled Soul empieza mucho mejor. Un tema rítmico, las guitarras y el bajo toman protagonismo rápidamente, las voces siguen siendo melódicas y ligeramente más cabreadas en instantes concretos, dobladas, pero la interpretación es superior, parece Claudio Sánchez a ratos (el de Coheed and Cambria). Casi al final del tema la cosa gana enteros, es una pena que el tema sea tan corto, porque ahora la batería y las guitarras empiezan a soltarse. No es el EP (ya casi he perdido la esperanza), pero mejora. This Graceful Tragedy está manejada directamente desde el bajo, suena muy bien y lleva el peso del tema (a pesar de estar tapado de nuevo por la voz). Las guitarras dobles (ese punteo de fondo) muy compactas, la voz se debate entre el falsete y el registro común... un tema de corte ligeramente Jazz, menos Alternativo y más Progresivo, sube notablemente el nivel general del disco. A partir de la segunda mitad del disco gana en intensidad y calidad sin perder melodía. El tono de guitarra usado en el solo me encanta, dicho sea, y los coros, histriónicos, muy grandes.

Ya solo quedan dos temas, y agarraos que llegan cambios. Silhouette empieza completamente acústica, cantada de forma dulce y con un registro muy agudo (ahora suena a Freddie Mercury mezclado con Bellamy, salvando las distancias). La interpretación es correcta, pero no deja de ser una balada típica que no termina de emocionarme en ningún momento, ni los arreglos son gran cosa tampoco. It´s Just a Ride sobrepasa los 6 minutos, empieza con diversos efectos de guitarra, ambiente algo más pesado, y voces ultrasolemnes. Arreglos presentes y con personalidad, mientras el ruido guitarrístico de fondo y la batería pesadísima (nada compleja, pero marca el tempo muy bien) le dan un toque especial, que no tienen otros temas. La voz aquí ya juega a su antojo, con notas muy altas, todo muy melódico y... tomad riff. Menos melodía y más caña. Esto de Progresivo, el cambio de intensidad/ritmo y poco más, pero la cosa mejora, una barbaridad a partir de aquí. De nuevo las guitarras y el bajo trazan riffs superpuestos, a ratos cabalgantes, a ratos directos, a ratos melódicos, pero nunca estáticos. Batería simple de bombo pesado, desde luego el hombre quedaría cansado tras el EP. El crescendo final, otro de los momentos estrella del disco. La parte final aparenta ser ultramelódica, casi ambiental... pero nos intentan engañar, finalizando de forma subversiva, caótica y arrasadora, a base de guitarrazos. Otro de los mejores temas del disco si no el mejor y un gran cierre.

¿Bien está lo que bien acaba? No tanto, la verdad. Aquí se enlazan áreas de minutaje muy melódico y con poca chicha, con partes alocadas y mejor interpretadas. Es disfrutable, sí, pero tras haber escuchado el EP, como que pierde un poco. Les falta algo de personalidad también. Balance positivo, pero no maravilloso. Y es que hay que ser crítico, creo yo, resaltando lo bueno y lo menos bueno o directamente malo. Les auguro futuro, especialmente si echan la vista atrás (al EP, conseguíroslo, es bastante bueno) y adelante, para que las influencias no pesen tanto en el resultado final de su sonido.

Con esto cierro la reseña. Espero que os haya gustado y que hayáis descubierto algo nuevo. Hasta la próxima.




jueves, 3 de mayo de 2012

Stalingrad - Accept [2012]

Buenas. Habréis notado que he tardado algo más que de normal en actualizar el Blog. Eso significa que vamos entrando en Mayo y el deber me reclama, lo siento, puesto que la cosa irá a más y en estos dos meses actualizaré bastante menos que de costumbre. Por otra parte, y supongo que por las novedades, las últimas entradas del blog han tenido un número de visitas bastante mejor que en los últimos meses, especialmente el disco de Anathema, así que me quedo un poco más tranquilo. Lo que hoy os traigo es, por supuesto, otro disco salido en 2012, de una banda que los más metidos en el Metal tradicional conocerán bien. Estoy hablando de la banda de Metal más influyente de Alemania, en mi opinión, y esos son Accept. Pero no unos Accept cualquiera, sino los nuevos Accept con Mark Tornillo a las voces:


Antes de hablar de Stalingrad, hay que echar la mirada dos años atrás. Nueva reunión de Accept sin Udo Dirkschneider, el carismático vocalista clásico de la formación teutona. Las esperanzas en general no eran muy altas vistos los precedentes, pero callaron bocas de manera inmediata con un sensacional Blood of the Nations que estaba a la altura de lo que supone el estatus en la escena. Stalingrad es la continuación directa del mismo, muy en la línea, pero algo más llevadero, más corto (20 minutos de diferencia, más o menos) y un puntito más directo. En líneas generales no me ha parecido tan bueno, pero eh, el listón estaba alto. Aun así, el disco me ha parecido bastante bueno, y un detalle: si no es su mejor portada, por ahí anda. En esos temas el listón no es que esté muy alto, nunca me gustaron demasiado las portadas del grupo. La música en cambio, es otra cosa. Uno de los pioneros del Heavy Metal en Alemania, y del Speed Metal que cimentaría varias generaciones de bandas (entre ellos nombres tan grandes como Helloween o Running Wild, del cual tengo que hablaros de su nuevo trabajo), centradas tanto en la velocidad como en la melodía. Visto lo visto, vamos allá.

Hung, Drawn and Quartered empieza con esas características: riffs muy melódicos, base rítmica veloz y tempos sencillos, con la cazallera voz de Mark Tornillo, una suerte de Bon Scott muy cabreado, al frente, se permite marcarse un par de falsetes. El estribillo es muy sencillito y creo que no es tan bueno como el resto de la canción, que a nivel vocal e instrumental se convierte enseguida en un gran tema de los nuevos Accept, especialmente ese solo a dos guitarras lleno de melodía y saber hacer, soltando notas agudas y coloridas por doquier. El tema homónimo es la siguiente, y el pistón no baja en cuanto a calidad, sí en velocidad, este es algo más rítmico y agresivo, salvo por la intro y alguna parte más. Los coros, muy bien hechos, Peter Baltes siempre ha aportado en este sentido, me parecen una de las mejores bandas de Heavy Metal a la hora de sacarse coros de la manga, sin caer en lo hortera y de forma muy personal, le dan un toque muy épico y elegante. El solo calca el himno de la URSS al dedillo, y es un detalle que me ha encantado, teniendo en cuenta la temática del disco (ojo, aclaro que no es conceptual), y siempre han mantenido esta temática bélica incluso en su puesta en escena, siendo, para variar, influyentes. Muy sentidos los punteos, Wolf Hoffmann es el alma de Accept, y quien dude eso, disiente profundamente conmigo. Hellfire es el tercer tema, y si bien es un tema que bien podría ser un single (parte acústica, coros pegadizos y riff directo), esperaba algo más. Estructuralmente es facilón, para qué negarlo, hay partes realmente bien interpretadas por Tornillo, aportando matices melódicos que suben el conjunto, pero no es precisamente el tipo de tema que más me gusta de Accept. El estribillo es bastante bueno, eso sí, con las partes rápidas del solo son lo mejor del tema, pero este tipo de temas no deberían durar más de 4 minutos, y dura 6.

Flash to Bang Time en cambio me gusta bastante más. Intro de batería, sensación de velocidad y frenetismo bien conseguida y si bien no es un tema de estructura compleja (nunca han sido virtuosos, para qué engañarnos), los Accept punzantes y cortantes son perfectamente reconocibles aquí, con Hoffmann en plan demencial durante todo el tema. Y los altos, joder, que Tornillo tiene una edad, pero se debe de conservar bien el hombre atendiendo a lo que he visto en vídeos en directo. En general la batería me gusta bastante en este tema, aparte de sonar de vicio (luego hablaré de la producción), tiene un cambio de ritmo antes del solo, todo muy marcial y muy en la tónica del disco, que queda bastante de mi agrado. Shadow Soldiers, en contraste, empieza muy calmadito, un recurso algo típico pero un poco de calma entre tanta caña. El riff medio cabalgante, marcial y bastante épico funciona a la perfección con la temática. La interpretación vocal le da un toque muy solemne, de nuevo muy militar con un resultado soberbio, la rítmica es bastante lenta en términos de Accept... ya os podréis imaginar el protagonismo de los coros, y el solo pausado y melódico. Buen tema, pero no de lo mejor. Revolution es otro tema de Heavy Metal más veloz y agresivo, colindando con el Speed a ratos, con unas buenas líneas de bajo que no se aprecian tanto a simple vista, y guitarreos frenéticos. Againt the World baja de nuevo la velocidad, un medio tiempo con buena guitarra rítmica que le da un toque más veloz, muy en la línea de la etapa dorada del grupo, con coros bastante densos, Accept clásico. Gusta pero no sorprende.

Ya solo quedan 3 temas para terminar el disco. Twist of Fate es muy pausada, a ratos parece una balada pero con el registro habitual de Tornillo, sin enseñarnos su faceta más melódica, a ratos un medio tiempo melódico, a medio caballo, subiendo un poco la intensidad al final, antes de terminar con un fade out. De nuevo el solo es pausado, pero no tan bueno como otros. The Quick and the Dead, como su nombre indica, es un tema rápido, y de los mejores. Riff veloz, doble bombo cortante y rítmica marcada, con líneas vocales agudas y endiabladas. La sección central es de lo mejor del disco, directamente, y es que no es secreto que me gusta el Heavy Metal rápido por mucho que Black Sabbath sea mi fetiche personal. El tema que cierra es también el más largo, más de 7 minutos dura The Galley. Comienzo oscuro (siempre en sus cánones, claro), pausado y que va ganando en ritmo e intensidad con el tiempo. La variedad de tonos de Tornillo, con registros algo más naturales siempre en su tesitura grave, el crescendo hacia el estribillo, las voces dobladas casi superpuestas, principal y coros, una parte hablada... el final recupera el tono melódico sin dejar de lado los guitarreos y melodías dobladas marca de la casa, guiándonos hacia un final emotivo y completamente instrumental, y que sirve como una notable conclusión del disco.

Ahora es cuando hablo de unas cosas que considero importantes en la reseña. En primer lugar, la producción. Andy Sneap es uno de mis productores de Metal favoritos, ya trabajaron con él en su anterior disco y la mezcla vuelve a resultar muy buena, potente y actual pero respetando el sonido clásico. Además Accept girarán con Hell, su banda, que debutó finalmente el año pasado con uno de los mejores discos de Heavy Metal que he escuchado de los últimos años, ya os hablaré de él. Luego, considero a Stalingrad un buen trabajo, algo más directo que su predecesor y más liviano, cosa que algunos fans agradecerán, pero también pierde mucho el factor sorpresa del anterior y el nivel en general no es tan alto, quedándose como una continuación buena, pero no igual de buena. Aun así, que una banda con tantos años de actividad siga sacando discos así es de agradecer. Y tercer, último y más polémico punto, Mark Tornillo me parece mejor vocalista que Udo. No será tan carismático ni tan personal, pero a nivel de rango, variedad de tonos usados y esas cosas, me parece superior, meramente como vocal. Eso es todo, así que hasta la próxima, y a ver para cuando.






sábado, 28 de abril de 2012

The Call - Angelus Apatrida [2012]

Más Thrash Metal de éste año para seguir con la línea de novedades. Antes de nada, recomendaros la, como siempre, gran reseña de mis compañeros de El Lado Oscuro de la Luna, que reseñaron el disco recientemente, y claro, dos reseñas son siempre mejor que una. Una vez hecha la referencia, más que necesaria, sigo en mi línea de presentaros novedades, y ésta vez el disco es nacional. Como veréis en un comentario que he dejado por ahí, mi segundo disco nacional favorito del año. El primero... ya lo veréis, ya. A estas alturas de la película a nadie que conozca el Metal patrio le resulta ajeno el nombre de los albaceteños Angelus Apatrida, y no es para menos, puesto que han alcanzado unas cotas de popularidad que empieza a trascender fuera de nuestras fronteras. Yo, que he tenido el placer de verlos en directo y de hablar con alguno de ellos un par de veces (por encima, vale, pero ha quedado muy épico), me alegro, que me parecieron gente maja y tal, además de que su discografía es un ejemplo de mejora, disco tras disco. Ahora os cuento, y ahora, la foto chachi de rigor:


Vale, los orígenes de la banda se remontan a principios de la década, pero no debutan hasta el año 2006, con un Evil Unleashed en mitad de una nueva ola de revival de Thrash Metal, con influencias marcadas de Testament, Megadeth y Pantera, por nombrar tres bandas clásicas. Give ´Em War (2007, y empecé a seguirlos con éste) mostraba una banda mejor engrasada, con temas que ya sobresalían y un sonido algo más personal. Luego llega el fichaje por Century Media, el reconocimiento fuera de España y Clockwork (2010), que permanece como uno de mis discos de Metal patrios favoritos. Éste The Call es su cuarto trabajo, y el resto os lo cuento ahora. ¿Que si me ha gustado? Si lo encuentro cae fijo.

Podemos hablar de evolución lógica en todos los aspectos, tanto musicales como líricos. Las letras siguen tratando temas mayormente sociales, u otros típicos en el Thrash, con un pequeño plus de madurez que luego os comento. Musicalmente, hay una variedad superior a la media del género, y cambios importantes. El primero, esto ya no es Thrash Metal "y ya está". Sigue siendo un disco de Thrash, pero en general tiene un punto más moderno, más Groove (en la línea de Machine Head, que son de lejos mis favoritos del estilo), si bien de primeras no me entusiasmó ese toque, yo que tiro más al Thrash veloz y agresivo, con el tiempo entra bien, hay tesituras más clásicas, y en general los avances técnicos se hacen notar, hay partes de mayor complejidad, rozando el Technical Thrash o incluso secciones Progresivas, y yo que soy progfan reconocido, pues lo agradezco. Otro cambio en general es la voz de Guillermo, que suena más aguda, y éste cambio no me mata, la verdad, con lo corrosivo que sonaba en Clockwork, pero también sonaba más natural. Aun así, del trabajo vocal no tengo quejas, únicamente del timbre. Eso es todo amigos. Eso, y que los 10 temas dan para hablar unos cuantos párrafos más:

You Are Next fue el tema adelanto y es el primer tema, esta vez sin intros, y aquí mentiría si dijese que el tema me enganchó a la primera, hay partes más modernas y algo más machaconas que de primeras no me mataron. Me hizo falta adaptarme un poco, pero eh, os cuento: intro ligeramente melódica, pero amenazadora, muy del rollo de Slayer a finales de los 80, hasta que entran los riffs, contundentes y con un puntito de técnica mayor. La voz suena más aguda y para mi gusto menos natural, pero igualmente agresiva. Mis quejas terminan aquí, ahora toca decir lo bueno: contundente en partes lentas y rápidas, variado, secciones técnicas y pedazo de solo. Cambios de ritmo bien ejecutados, doble bombo a saco... la parte rítmica es espectacular, y el campo que más mejoras presenta en su nuevo disco. At The Gates of Hell continúa, este tema es ligeramente más directo pero no tan veloz. Me explico, de nuevo las guitarras características de la banda marcan la pauta a seguir, un medio tiempo agresivo y con algunas secciones melódicas, con un trabajo rítmico bárbaro. Lo mejor, de lejos, el solo y la parte de antes, adoro ese tono de guitarras. Si echabais de menos algo de velocidad, Violent Dawn os encantará. El tema es muy del estilo de su obra anterior. Thrash directo, veloz, y en modo "somanta de hostias", no necesita mucha carta de presentación, aquí la voz me gusta más que en otros temas, si eso lo comento, está más trabajada y suena más natural.

It´s Rising! merece mención aparte. Musicalmente cabalga a medio camino entre un riff de Thrash Metal y algo más de corte Heavy/Speed, muchos lo comparan con Judas Priest por los altos tonos vocales en el estribillo, agudos ejecutados con soltura, a mí me suena más a los suecos Enforcer, que son una banda actual, ojo, opinión personal. Si recordamos los orígenes del grupo, estos tintes más Heavies no deberían resultarnos tan novedosos, pero el tema los mejora, y bastante, amén de un final que rompe con ésto, una sección mucho más abrasiva guiada por el bajo. Blood on the Snow es de mis favoritas personales, y el motivo es bastante evidente: cambios de ritmo e intensidad. Sí, soy un apasionado de estas cosas. El riff de inicio nos despista, pero la vorágine de después nos confirma que nos encontramos ante uno de los mejores temas del disco. Los riffs entrecortados y casi guiados por la batería son de lo mejor de su catálogo. El estribillo me parece muy bueno, y aunque el tema no pierde esa sensación de vértigo, los cambios están bien llevados y son perceptibles.

Killer Instinct es otro "tema retro", muy similar a su disco anterior (a lo mejor del disco anterior, cabe decir), con temática crítica al maltrato de la mujer (os sonará Vomitive, vaya). Un puntito a Megadeth se dibuja en las guitarras, lo cual no es malo en absoluto, y añado que a estas alturas Angelus Apatrida suenan más a ellos que a cualquier otro grupo, si eso suenan algo más afiladas. La voz abandona un poco ese histrionismo de los primerísimos cortes y suena más a mi gusto, pero dejo ya de hablar de la voz, ya lo escucharéis vosotros y opináis. Gran canción, en términos generales. The Hope is Gone equivale a otra dosis de Thrash veloz, con partes de batería muy buenas, y matices en las guitarras que hacen que la destaque por encima de otros cortes, y qué solo, madre mía. Si bien el nivel del disco en general es bastante bueno, he de decir que al final parece hasta ganar, ya veréis por qué lo digo. Thrash Metal de alto nivel, y es que de todo el revival, los albaceteños me parecen los más interesantes y personales, quitando Vektor, que tampoco es Thrash al uso y no los meto en el mismo saco. Eso, efectivamente, es bueno. Fresh Pleasure tiene un guiño que me encanta, y es un sample de Clockwork, del tema título, que es de mis favoritos, luego suena una lata (es de suponer que de cerveza), y hala, himno a la misma bebida, en la onda de Tankard. Yo que bebo bien poco, soy aficionado a la misma, pero eh, esto va de música. Musicalmente es Thrash algo más directo, y más sencillo. El mayor atractivo es el doble asalto vocal, el Polaco por un lado aporta la voz más Thrash, más aguda , Hugo Andrade (de la banda portuguesa de Groove Metal Switchtense) pone una voz semigutural y que contrasta, con un timbre más grave. No conocía al grupo, pero me gusta la voz del hombre.

Todavía quedan dos temas, y en verdad os digo que son mis favoritos del disco, y tarde o temprano de la banda, o por ahí andará. Still Corrupt es la continuación directa de Corruption de su segundo disco, tanto en temática (crítica a la clase política, por cierto, memorable el Same shit, different toilet). Y cómo canta Polaco, madre mía. La parte media bebe del mismo riff, el final es el mismo que el tema anterior, pero actualizado. Y esperad a llegar al solo, o más concretamente, al 3:12. Dios, esa parte de guitarras me apasiona, muy progresivo/técnico, antes de rememorar el final de Corruption. Mágico, ¿verdad? Pues todavía queda el que considero que es el tema más ambicioso que jamás hayan compuesto. Agarraos que vienen curvas, dura más de 7 minutos y se llama Reborn. Empieza tranquilo, dibujando riffs más bien lentos. Si pensáis que me gusta tanto por ser un tema cantado a la antigua usanza (soy pesado, pero eh, lo que me gusta más lo señalo, lo que no tanto, también), partes de guitarra más técnicas y progresivas (y con un tono que enamora a la primera escucha) , una cierta aura épica, un estribillo fenomenal y algo más clásico, buena letra y cambios de ritmo por un tubo, habéis acertado de pleno, todo ello sin perder la capacidad de agresión, un buen solo (aunque no el mejor del disco, ya sería...), tema redondo para cerrar el disco.

Ahora quedan las odiosas comparaciones. ¿Es su mejor disco? Me cuesta decidirme entre éste y el anterior, que tenía un sonido más clásico y lo que os he ido diciendo, aparte de que me gustaba más la producción en general, pero éste es más técnico, más variado, más complejo y más ambicioso. El caso es que siguen progresando y, lo que es más importante, evolucionando sin perder calidad, cosa que valoro mucho. Solo queda recordaros que leáis la otra reseña que he enlazado al principio y que os hayan gustado, y sobre todo, disfrutéis del disco y, recomendación personal, en vivo ganan mucho. Un saludo a todos. Y sí, la portada está bastante guapa, pero me gusta más la anterior.