jueves, 12 de abril de 2012

Bat Out Of Hell - Meat Loaf [1977]

Nueva reseña, la próxima entrada espero que sea una crónica de concierto, pero de momento, toca reseña. Un disco que a día de hoy lleva entre 30 y 40 millones de unidades vendidas, aunque añado que no soy una persona de fiarme del número de ventas, aquí he de decir que lo menciono por algún motivo, y es por las dificultades que tuvo el disco para salir a la luz, por eso, y porque Jim Steinman, quien firma las canciones, nunca llegó ni siquiera a acercarse a la grandiosidad de esta obra. Si hablamos de gente grande, podríamos hablar del bueno de Meat Loaf, aunque en ciertos parámetros sonaría un poco cruel.


I want (to eat) you!


Vale, no lo he podido evitar, está en mi naturaleza, como escribir tochos o escuchar música a todas horas que se pueda. Pero en fin, vamos a lo que nos interesa. Marvin Lee Aday, aka Meat Loaf, aka el de la foto. Este hombre era actor, hasta que lo secuestró el tal Steinman y lo convenció para grabar este disco. Como no los querían en ninguna discográfica, les costó tiempo publicarlo, hasta que se toparon con el productor, que aquí también es guitarrista, Todd Rundgren. El resultado es que el disco ha vendido como churros (ésto es un OWNED para todas las discográficas de la época), la producción es exquisita y el nivel musical mostrado muy alto, y si separamos música de interpretación, la interpretación es mejor si cabe. La tesitura de la voz de este hombre es impresionante, el trabajo vocal desde luego es inmenso y uno de los más complejos de la historia del Rock. Si tuviese que hacer una comparación, en parte también por la música, sería con Queen y Freddie Mercury, por el alto nivel vocal exhibido y por la pomposidad de las composiciones. Si bien colabora más gente en el disco, son estos tres nombres los principales arquitectos de que suene como suena. Y bastante bien.

Entre otras influencias, podemos mencionar el AOR, el Hard Rock, el Rock Sinfónico evidentemente, pero mayormente la Ópera de Wagner, para conformar una "Ópera Rock" de proporciones gigantescas, con una historia conceptual detrás, que se antoja cercana: el deseo de libertad, el amor, los líos de pareja. Aunque para alguien acostumbrado a conceptos de más calibre se me antoja insuficiente, resulta convincente para lo que es el desarrollo musical del mismo.

El primer tema es el homónimo, y si me preguntáis, Bat Out Of Hell es el mejor corte del disco, tiene todo lo que le exijo a una canción de estas características: dinamismo, algo necesario en un corte que dura casi 10 minutos (la más larga del disco=, teatralidad más que conseguida, unas líneas vocales excelentes y melodías pegadizas sin incurrir en lo facilón. El piano del principio me encanta, una introducción instrumental que se alarga hasta los dos minutos, metiendo detalles de guitarra con un sabor a Hard Rock innegable. El buen uso de las teclas es una constante, un tema que, cuando entra la voz, empieza tranquilito pero va ganando en intensidad, el estribillo excelente, con voces dobladas y coros femeninos, y las estrofas siguientes sirven para el lucimiento total de la voz de Meat Loaf, cómo modula su voz el hombre, sube, baja, la rompe... musicalmente, es una mezcla entre Hard Rock, AOR y unos cuantos elementos sinfónicos (casi progresivos a veces) dan por finalizado el primer tema y posiblemente el mejor, o al menos es mi favorito, vaya. El solo de muy buen gusto y también muy Hard Rock, cañero y preciso, un tema cambiante y sobresaliente. You Took The Words Right Out Of My Mouth (Hot Summer Night) es el segundo tema, comienza con una conversación, todo muy teatral de nuevo, la música comienza en torno al 0:50, es un corte mucho más melódico y menos Rock, de corte Pop/operístico, pero con el mismo buen trato por las líneas vocales (esas armonías...), los teclados y la pomposidad, con un estribillo muy logrado, y las voces femeninas ganan en protagonismo, creo que nunca se llega al nivel del primer corte, pero sigue manteniendo la calidad, así que sigamos.

Heaven Can Wait es la primera de las baladas. Ese es un pequeño problema que le veo, de 7 cortes, hay 3 baladas, lo cual rompe un poco el ritmo, están bien cantadas, bien interpretadas, pero que ocupen casi medio disco... en fin, no me agrada. Baladita típica a piano, de ritmo muy sencillo y arreglos pulcros, a destacar de nuevo la mano meticulosa de Rundgren en la producción del disco y el apartado vocal, que gana enteros en la segunda mitad del tema. All Revved Up With No Place To Go retoma lo que dejamos antes de la balada, y es otro de mis temas favoritos, gracias a la inclusión del saxofón y los exquisitos altos de Meat Loaf, poco más de 4 minutos de Ópera Rock, no tan pomposo y algo más sencillo en estructura. El solo de saxo del final es bastante bueno, me encanta cómo suena este instrumento, eso, el alarido sobrehumano de Meat Loaf y el incremento de ritmo, Rockandrollero y frenético. Two Out Of Three Ain't Bad es la segunda balada. Algo mejor que la anterior, el estribillo trabaja bien las voces múltiples y la parte acústica tampoco está nada mal.

Paradise By The Dashboard Light es el tercer gran tema del disco, esto sí que empieza a ritmo de Rock n`Roll de piano, muy elegante y pomposo cuando hace falta, muy rollo Queen, aquí se nota mucho, el trabajo dual de voces es muy bueno. La parte central, cuando suena la voz hablada, atención a la línea de bajo, en general la base rítmica. La segunda parte nos trae ese Rock melódico de alto calibre, esta vez cantado por una voz femenina, Ellen Folley. Impresionante el trabajo de ésta chica, hasta que entra Meat Loaf de nuevo y rompe completamente el tema, en el buen sentido, ojo, a modo de pregunta-respuesta, y terminando en fade out. Para cerrar tenemos otra balada, de más de 8 minutos: For Crying Out Loud. La mejor de las tres de lejos y un buen cierre para el disco. Un piano muy luminoso y la soberbia interpretación vocal, a eso añadid un buen giro en la segunda mitad del tema para romper con cualquier atisbo de monotonía, un final épico y bastante grandilocuente, de nuevo me resulta imposible no acordarme de Queen, algo mayormente positivo. Está muy estudiado como cierre del disco y realmente sale rentable.

Así son las cosas, y así os las he contado. He de añadir que el conjunto es bueno, pero siempre queda la cosa de "ay, si todos los temas hubiesen sido como el primero, o si hubiesen dejado sólo la balada final", para llegar al sobresaliente o al nivel de placa maestra. Todo esto bajo mi punto de vista, claro está, pero superados los inconvenientes, lo bueno del disco es muy bueno, y eso hace que os lo haya traído y reseñado. Así que hasta la crónica de, de nuevo, Sôber. Un saludo.



lunes, 9 de abril de 2012

Let It Be - The Replacements [1984]

Ey, actualización al canto. Ya sabéis que me gusta mucho variar de género, creo que todo aquel buen oyente tiene que intentar abrirse un poco, coger de aquí y allí, buscar por Internet los pilares básicos de diversas épocas y estilos y saber juzgarlos (bueno, saber, intentarlo) como oyente, y espero que como crítico, pues os traigo uno de esos discos. El tercero personal en la cuenta de la banda y su disco más popular que, curiosamente, comparte nombre con el disco final de The Beatles. Antes de nada, dejadme hablar un poco de su historia, con el vocalista y guitarrista Paul Westenberg a la cabeza. Éstos son The Replacements, y tienen calidad para ser titulares.



Los de Minneapolis se formaron allá por el 79, empezaron como una banda de Punk, ya sabéis, sucio, acelerado, incoherente, ya con ciertos matices melódicos ajenos al género, que nunca alcanzaron las cotas de popularidad de sus paisanos Hüsker Dü, por ejemplo. Sus primerísimas obras mostraban éste Punk acelerado, influído tanto por la primera ola británica como por el Hardcore que estaba gestándose entonces como por estilos más melódicos, cosa que se acrecentaría con el paso del tiempo. A éstos les debió pasar lo que a The Clash, que el estilo se les quedaba corto, y fueron ampliando su repertorio musical, bebiendo sobre todo del Power Pop de Big Star, a los que deben la sensibilidad Pop que ya muestran claramente aquí, el Garage Rock, bandas sesenteras como The Byrds... un abanico de influencias que aquí se conjugan para crear algo bastante propio, que sirvió de influencia a la movida alternativa de la segunda mitad de los 80, llámense R.E.M. o The Smiths, o bandas del calado, una propuesta renovadora dentro del Rock Alternativo. Pues bien, así igual lográis haceros una idea de a qué suena éste disco. Otra cosa que valoro muchísimo, por lo poco que conozco la trayectoria del grupo, es la capacidad de crecer, evolucionar y cambiar, con todos los riesgos que eso implica.

Si bien desde lo técnico y lo estructural es "simple y llanamente", un disco de Rock (con matices y muy variado, pero eso lo valoraremos más adelante) a base de power chords sencillas, temas más bien directos con buen sentido de la melodía y mayor protagonismo de la garra y el feeling por encima de la complejidad instrumental. Pero creo que si os los comento uno por uno os enteraréis mejor, porque el disco me sorprendió de primeras, me esperaba algo más "alternativo" y más Pop. Sorpresa muy grata.

I Will Dare es el primer tema. Si todo el Punk mezclado con Pop sonase así, podría tomarme el estilo en serio, tristemente, no es el caso. Bajo muy marcado, voz poco trabajada y eminentemente Punk, estribillo pegadizo, con un tono de guitarra que influiría mucho en el Rock Alternativo de los años siguientes, un tema melódico, con un solo con un regustillo bastante clásico, como tocado 15 años antes, directo, melódico y rítmico. Favorite Thing es Punk 77, totalmente, con ese regustillo melódico, pero de guitarra básica y voces estridentes, con letras desenfadadas y no tan pasadas de rosca. Se nota en los solos que mejoraron como instrumentistas, aunque fuese un poco. We´re Comin´ Out es de mis favoritas, ésta sí que es Punk, el corte más rápido del disco, poco más de dos minutos. La primera mitad es Punk agresivo, con una parte melódica al final, percusión, piano, típica música de taberna, hasta que terminamos con desenfreno total. Tommy Gets His Tonsils Out es otra de las muestras del sentido del humor de la banda, donde una base rítmica basada en redobles y alternancia de velocidades, entre medios tempos y partes rápidas le dan otro punto Punk, melódico sin duda. Por ésto me sorprendió, empieza bastante cañero, me esperaba algo "alternativo", por así decirlo.

Androgynous ya es otro rollo. Si no es bastante gracioso de por sí el tema (la letra es impagable), más lo es la naturaleza del mismo: baladita a piano, ahora sí, corte muy Pop y muy Big Star, un piano casi atragantado, me pregunto si será a propósito o si el nivel instrumental no le daba para más, por otra parte, Westenberg no posee una gran voz, pero aquí cumple en su faceta melódica. Black Diamond empieza limpia y cristalina, luego se vuelve un tema eminentemente Rockero, más Rock que Punk, construído a base de riffs distorsionados y batería sencilla, la voz se vuelve autoritaria y los guitarrazos evocan al Hard Rock setentero, otra de mis canciones favoritas del disco. Unsatisfied es una excelente canción Pop, mayor preferencia por lo acústico que por la distorsión, la voz intenta cantar melódico (intenta, el acento macarra nunca desaparece del todo), un tema amargo, pero bien compuesto, mucha clase a la hora de ejecutar las melodías, e influyente, puesto que este tipo de riffs pegarían fuerte en The Smiths, por ejemplo. Seen Your Video no desentona, corte eminentemente Rock, pero muy lineal para mi gusto, un poco frío, con pocas voces, es la única particularidad.

La siguiente canción me mata, y es que un tema que tiene por título Gary´s Got a Boner no puede ser otra cosa que un descojone. Musicalmente sigue la línea de Punk/Rock/Pop con ciertas doses de melodía y equilibrio entre garra y la misma, con detallitos puntuales de guitarra que me gustan mucho. No es de las mejores, pero es de las más graciosas. Sixteen Blue es otra balada, juvenil, también con buen sentido del humor, con líneas vocales algo más trabajadas que en la otra, y melodías atrayentes. Answering Machine funciona como cierre del disco, muy buena letra también, el tema es puro Power Pop, melódico pero con un poco de de distorsión en la guitarra, con líneas vocales de nuevo desprolijas. Buena manera de cerrar el disco, pero hay cortes mejores.

Mis impresiones sobre el disco han sido esas. Uno de éstos discos clásicos que tiene el nombre que tiene, me ha parecido muy bueno, pero no sobresaliente. Por supuesto, recomiendo altamente su escucha a todo el mundo, especialmente si te gustan el Rock Alternativo, el Pop ochentero o el Punk. Además, su corta duración (unos 3 minutos de media repartidos entre 11 temas) facilita su escucha. Espero que os gusten tanto el disco como la reseña, y hasta la próxima.



jueves, 5 de abril de 2012

Songs For The Deaf - Queens Of The Stone Age [2002]

Hey. Pues nada, ya queda menos para la Semana Santa, ese momento del año para pasar el tiempo con los seres queridos, ver procesiones y rascarse donde nunca da el sol. ¿Que yo donde me encuadro? En el universitario que vuelve para ver a algunas personas y recluirse puteado por los estudios. Pero aun así os iré subiendo discazos para que no os aburráis. Las visitas últimamente, pues no son muy buenas desde hace un mes o así, pero eso solo motiva a seguir escribiendo. Es de nuevo un disco bastante conocido para el oyente medio de Rock y un clásico del Stoner Rock en general. Pero para hablar de Queens Of The Stone Age hay que hablar primero de dos cosas, de la banda más importante de toda la movida Stoner, como son Kyuss, y del que fue guitarrista de la misma, Josh Homme.


Seguro que estáis hablando de mí, ¿eh?

Pues el hombre no se equivoca. El ego del músico es comparable a su habilidad para crear riffs, aunque la banda esté un poco alicaída, entre tanto cambio de integrante. Pero a comienzos de la década anterior nos obsequiaron con dos placas que todavía brillan con luz propia, su sophomore Rated R y el aquí presente, su tercer disco. Y es que los integrantes de la banda por aquel entonces ya son de renombre: Mark Lanegan, otro ex Kyuss como Nick Olivieri y Dave Grohl. Con semejantes nombres, uno puede esperarse un disco de Stoner, otros un disco de Grunge, o cualquier barbaridad. Bueno, el dominante es el Stoner Rock, pero por aquí hay influencias muy variopintas: el Garage Rock sesentero, la Psicodelia de la misma época, la movida de Seattle también tiene influencia, el Hard Rock clásico (entendamos por clásico el de los 70, para mí la mejor década del estilo), el Rock Sureño de ZZ Top, el Metal de Motörhead y el Punk. Un cóctel de influencias de alguno de los estilos más importantes del Rock. Ahora vamos a introducir el disco con la idea principal del mismo, que me parece muy curiosa.

Al parecer Homme iba un día en su coche escuchando la radio, y se dio cuenta en que la gran mayoría de emisoras ofrecían la misma música, todo muy poco personal y aburrido. Pues bien, la idea principal del álbum es criticar todas estas emisorias clónicas, introduciendo entre los temas algún que otro comentario, muy LOL todo. Para que os hagáis una idea, lo primero que suena es "Klon radio, Los Angeles, we play songs that sound like everyone else" ,buena puñalada a lo que os venía comentando antes. Ahora sí, toca hablar de las canciones, puesto que el disco es largo, pero no se nota demasiado.

Tras la extraña intro hablada, es el turno de You Think I Ain't Worth A Dollar But I Feel Like A Millionaire. No es la canción típica de QOTSA, agresiva, mayormente gritada con voces muy Hardcore cortesía de Olivieri, y los riffs rockeros que caracterizan a la banda, pero con un tempo algo más acelerado. De mis favoritas, vaya, mucha mala baba veo aquí. Luego es el turno de su tema más conocido, muy rítmico, un riff que se queda grabado enseguida, esa es No One Knows. Es el ritmo, con cambios de intensidad, subiendo la distorsión cuando toca y algunos redobles marca de la casa, de la casa Grohl. No sé si es la mejor, pero desde luego es pegadiza de cojones. Luego, el DJ Héctor Bonifacio Echevarría Cervantes de la Cruz Arrojo Rojas, en perfecto español latino, a modo de locutor de radio, nos introduce el siguiente tema. Así a modo de comentario, a Homme le gustará mucho nuestro país y tal, pero el nombre del DJ es tan largo como loleante, me mató ese detallito. First It Giveth tiene un marcado acento Grunge, con el bajo a tope al principio, líneas vocales cristalinas y cambios de intensidad de nuevo, alternando muros de sonido con partes acústicas, con puntos que personalmente me recuerdan a Pearl Jam o incluso a Nirvana (Ndr: no me gusta prácticamente nada de los de Cobain, lapidadme, pero es así). Le falta un poco de feeling al tema para mi gusto, pero no desentona, gracias a un buen estribillo y al doble bombo.

A Song For The Dead la canta Lanegan. Su voz áspera y cruda es inconfundible, se trata de un tema lento, arrastrado, pantanoso y que personalmente me gusta mucho, los cambios vocales que hemos visto ya, y que iremos viendo, le dan muchísima personalidad al disco. Esos macabros coros y los detallitos de guitarra, especialmente el solo a mitad, junto con el caos de percusión para terminar, son de lo mejorcito del disco, un gran tema. The Sky Is Fallin´ quita el pie del acelerador y nos sumerge en un trance psicodélico, fruto de la inspiración (drogas) durante las sesiones de grabación del álbum. Luego los riffs se volverán más duros, pero las líneas vocales siguen siendo lisérgicas como ellas solas. Todo amante del Rock Psicodélico disfrutará del tema como un enano, con mucho sabor retro y líneas vocales que, entre viajes de ácido y falsetes, ayudan y mucho a crear atmósfera, acompañando a la letra. Así tirando de comparaciones tontas, se me antoja una mezcla entre 13th Floor Elevators y Alice in Chains (mi banda favorita del Grunge de lejos), para que os hagáis una idea de lo que os espera, terminando con otro "momento radio". Six Shooter es un tema breve, al principio ligero... pero las voces de nuevo son gritadas y cortantes. Cuando el volumen sube, esto se convierte en la mayor carnicería sónica del disco, es una pena que dure poco más de un minuto. Sobra decir que Olivieri se encarga de las voces de nuevo

Hangin´ Tree se nos presenta con un riff muy atractivo y la castigada voz de Mark Lanegan en plan crooner. Aquí se adapta a registros más suaves, con una interpretación soberbia. Un tema más oscuro de lo que parece a primera vista, gracias a la letra también, pausado y emotivo. Pero ahora toca otra de mis favoritas, Rock enérgico, desatado y rítmico. Go With The Flow, si bien accesible, me parece de los mejores cortes del disco, el piano también suena realmente divertido, un poco tapado por los demás instrumentos, si eso, es difícil resistirse a un tema así de pegadizo, que va in crescendo hasta el cierre. Breve momento radio, muy breve, y toca Gonna Leave You. Es una canción accesible, pausada y con líneas vocales limpísimas. El estribillo es muy Pop, y eleva notablemente el nivel del conjunto, puesto que me parece que tienen riffs mejores y el solo a veces resulta un poco inconexo. Do It Again recupera la línea de los primeros temas, Stoner Rock que avasalla, aplasta a base de riffs pesados y ritmos endiabladamente eficaces. Buen estribillo, coros que le dan un toque muy particular, un tema a medio caballo entre lo melancólico y lo lisérgico, alargando notas. Ahora toca otro repaso a la idea de la radio, más largo que otros, para introducirnos God Is In The Radio.

De nuevo Mark Lanegan nos ofrece una interpretación soberbia, aunque cualquiera de los vocalistas cumple con nota a lo largo del disco. Mastodóntico riff, al más puro estilo Hard Rock Psicodélico, que luego nos devuelve al Stoner machacón y entrecortado. Los versos, memorables, directos y como ya he dicho, rentables, con ese cambio de ritmo a mitad para introducirnos un solo más Bluesero. No necesitan de una técnica extraordinaria para hacer Rock de calidad altísima, en una década donde otros géneros parecen más interesantes. La pieza se extiende hasta los 6 minutos, siendo una composición bastante larga para la tónica del disco. Another Love Song es la siguiente, con cierta atmósfera, un riff algo más Pop en estructura, y Olivieri de nuevo a las voces. No hay berridos ni mucho menos, y la verdad, una pena, me encantan los temas gritados del disco. El final vuelve a esa especie de atmósfera creada a partir de la tenue guitarra, momento de radio de nuevo y seguimos.

Ya casi hemos terminado, quedan tan solo 3 temas. A Song for the Dead es, y ahora sí, el tema largo del disco, de casi 7 minutos. Empieza bastante oscuro y ambiental, de nuevo con la voz de Mark Lanegan y un riff aplastante, Stoner, pero Stoner Metal, depresivo. Hay detallitos en la guitarra que son espectaculares, muchos matices y cambios, en torno al 1:25 y al 1:54, fijaos bien en esos dos riffs. El cambio de ritmo a mitad del tema, marcado por la batería, muy contundente, deja paso a ese riff endiablado, gritos, cánticos desesperados, Dios, el tema es densísimo si lo desgranas bien, de lo mejor del grupo. Alternamos entre los tres vocalistas, por cierto. Cerramos con una despedida radiofónica, pero el disco no ha terminado todavía. Luego quedan Mosquito Song, que es otra canción atípica, abriendo con un riff acústico, un tema ligero y con buenos arreglos, que termina envuelto en una atmósfera grandilocuente que no se intuye al final del tema. Mi versión contiene también Everybody´s Gonna Be Happy de The Kinks, en clave de rock desértico.

Al final el disco cuenta con más matices de los que parece a primera vista, dentro de lo que los he escuchado, me parece su mejor disco, y no es poco, la marcha de Olivieri se hará notar. Recomendable para todo el mundo, y espero que os haya gustado la reseña. Hasta la próxima, eh.



sábado, 31 de marzo de 2012

Ire Works - The Dillinger Escape Plan [2007]

Volvemos a la carga con algo más actual. Hablar de The Dillinger Escape Plan es hablar de una de las formaciones de mayor renombre en el underground del Metal y el Hardcore en los últimos años, si bien el underground ya se les ha quedado pequeño y han ganado muchísima popularidad. 4 discos de estudio y unos cuantos EPs, destacando sobre todo esa maravilla que grabaron con el camaleónico Mike Patton. Comandados por el talentoso guitarrista Ben Weinman, se han labrado su nombre en la escena a base de esfuerzo, cojones, y telonear a bandas como Nine Inch Nails, ahí es nada, codo a codo con los grandes. Qué coño, ellos también son grandes, sólo por ese nombre tan lol ya merecen mención.


Sabemos que a Weinman le gusta el riesgo, pero, ¿tanto como para liarse a leches con Puciato?

La banda se formó allá por 1997 en Nueva Jersey, curiosamente hogar también de Overkill, que fue la anterior reseña. Dentro del Mathcore es uno de los nombres más conocidos, y más difíciles de etiquetar por su eclecticismo. A lo largo de su carrera encuentras Mathcore, claro, como elemento dominante, pero hay cosas de Jazz y Rock Progresivo, herencia directa de mis amados King Crimson o el genial Chick Corea, Avant-Garde Metal, atmósferas industriales (giraron con NIN, os lo recuerdo), los temas más limpios parecen sacados de un disco noventero de Faith No More, música Electrónica... en fin, no es fácil encuadrarlos y eso es lo que los hace tan especiales. En Ire Works, su tercer disco, esa especie de amalgama de sonidos queda perfectamente reflejado. Junto a su debut Calculating Infinity me parece el mejor disco de los 4, bueno, y el EP de Patton también, que son sólo 4 temas pero vaya 4 temas. Describirlo no es tarea fácil, pero bueno, cosas más jodidas he reseñado. Como bien dice la foto, a Ben Weinman le gusta el riesgo. A mí, musicalmente hablando, también.

Empezamos con Fix Your Face, con la colaboración del que fue vocalista de su primer disco, Dimitri Manikakis. ¿Mathcore a tu puta jeta, en plan "versióname si tienes lo que hay que tener", con el agresivo voceras del primer disco? Un regalo del cielo. Caótica y desgarradora, de ritmo muy veloz y sin tregua al oyente, con algunas líneas de guitarra muy complejas. El dominio de la armonía de Weinman es aterrador, con riffs con nivel compositivo altísimo, alternando esos muros de sonido con partes más calmadas y con protagonismo del bajo. Una buena toma de contacto de lo que representa el "sonido TDEP", enlaza con la siguiente, Lurch sigue esta tónica, pero el tema es todavía más corto, y por ende, más arrasador si cabe. Aquí el musculoso Greg Puciato nos demuestra lo bien que se le da meter berridos, con una instrumentación todavía más compleja y cambiante, introduciendo algunas disonancias. El tercer corte, Black Bubblegum, rompe con esta tónica de Mathcore complejo, es un tema mucho más "Pop" por así decirlo, y aquí se ve la influencia de Faith No More, especialmente en las líneas vocales. Una intro ruidosa hasta que entra la melodía principal, bajo muy marcado, arreglos electrónicos, y Puciato cantando limpio, con algunos falsetes geniales, demostrando sus recursos con la voz. El estribillo decid lo que queráis, que si típico, que si comercial, pero es acojonantísimo. Y es gracioso que, aunque apenas sobrepasa los 4 minutos, sea el tercer tema más largo del disco. El final ya se permite desfasar un poco más, con esos coros repitiendo el estribillo.

Sick On Sunday es mayormente instrumental, comienza muy tranquila y luego ya va variando, con guitarras distorsionadas, arreglos electrónicos (echad un ojo a la percusión sobre todo) y momentos de caos puro puntuales, para que Puciato cante algo en semifalsete, genial. Ahora tocan una serie de temas que apenas pasan del minuto, la puramente instrumental When Acting As A Particle. La intro con violines y chelos me recuerda ligeramente a Providence, aquel instrumental del Red de King Crimson, con un final algo más Rock. Nong Eye Gong, curioso título, sí que es poco más de un minuto de Mathcore denso pero deliciosamente enrevesado. Muy cortita, pero muy bestia, enlazando directamente con When Acting As A Wave, otro instrumental bastante bizarro, con atmósfera industrial que aprisiona. 82588 dura casi dos minutos y ya parece larga, lol. De nuevo Mathcore complejo, caótico mientras Puciato se desgañita. El trabajo de batería y los complejos cambios de ritmo son reseñables, incluyendo los interludios melódicos donde el sonido parece pasar a un segundo plano. Ahora es el turno del tema más conocido del disco y ya con una duración estándar de casi 4 minutos, Milk Lizard. Aquí un riff muy pegadizo, unos arreglos de viento (y al final se le añade un piano) muy locos y voces semigritadas tienen protagonismo. El ritmo baja un poco, es un tema más melódico y en cierta medida más asequible, aunque los detallitos de guitarra y sobre todo rítmicos son impresionantes, con un cierto sabor a Jazz, con partes donde Puciato demuestra que limpio tampoco canta nada mal. Un tema ecléctico, equilibrado, y de los que más me gustan.


Vamos a por los últimos temas: Party Smasher abandona todo atisbo de querer facilitar la cosa al oyente y vuelve a partir cráneos con el Mathcore caótico y furioso de la banda. Dead As History sobrepasa la frontera de los 5 minutos y comienza muy ambiental, con bases electrónicas, piano, y ruido Industrial de fondo, si bien lo suyo es el Mathcore, a la hora de experimentar y probar con otras cosas no se cortan un pelo. Las guitarras son contundentes más que técnicas, y la voz de Puciato se parece sospechosamente a la de Trent Reznor, que joya de chaval, muy corrosivo todo. Horse Hunter comienza muy Progresiva, medio improvisada, con partes de rabia, la colaboración de Brent Hinds de Mastodon para dar más variedad al apartado vocal, y hay un momento que parece que estemos escuchando a los de Atlanta... uf, si es que se han guardado algunas de las mejores para el final, y eso que todavía queda una. Mouth of Ghosts es el último corte y el más largo, algo más de 6 minutos. Otra vez la intro es muy calmadita y con el volumen muy bajo, sonando más calmados que nunca pero conservando el feeling... los arreglos de piano y la batería muy progresiva. Las guitarras llegan a aflamencarse (LOL) y con ritmos incluso latinos, muy a lo Al Di Meola. Mayormente instrumental, pero las voces semilimpias de Puciato le dan otro color al tema. Una pasada, de las mejores canciones y una muestra más de su eclecticismo musical. El final ya deja más paso a la distorsión y el desfase, pero únicamente al final, dando el disco por terminado.

Un paso más allá de Miss Machine, más enrevesado y experimental, permanece como una de sus grandes obras hasta ahora. Espero que os hayan gustado tanto disco como reseña, y eh, hasta la próxima. Me pregunto si la portada es también un guiño a los Floyd...









miércoles, 28 de marzo de 2012

The Years of Decay - Overkill [1989]

Doy señales de vida, para variar. No sé si a lo largo de la vida del Blog he reseñado algo de Thrash Metal, cosa tristemente lógica, es un estilo que escuchaba bastante en su día pero que terminé por abandonar un poco. Pues bien, hace poco se filtró el disco nuevo de Overkill, The Electric Age, y uf. Ese "uf" significa que tarde o temprano lo reseñaré, porque me ha parecido una sobrada de disco que me ha hecho reengancharme a la banda, de lo mejor del año y más teniendo en cuenta que hablamos de una banda veteranísima y con muchos discos a sus espaldas, que ya venían de editar un muy sólido Ironbound en 2010 y el nuevo me ha parecido incluso mejor. Pero en fin, para esos ya habrá tiempo, ahora voy al clásico. Finales de los 80, el Thrash en pocos años sería enterrado en el underground, pero todavía quedaban joyitas. Aquí una:



Hablar de Overkill es hablar de una institución dentro del Thrash Metal. Siempre a la sombra de otros nombres como Metallica o Slayer, prácticamente contemporáneos (y digo prácticamente porque Overkill como tal empiezan un año antes, en 1980), o de sus compañeros Anthrax, ambas bandas Neoyorkinas. Sin embargo, y hablo a nivel de discografía clásica, no tienen nada que envidiarles, mucho menos a día de hoy, que vienen de editar dos discos de nivel altísimo y seguramente sean la banda clásica en mejor forma compositiva, como ya os he comentado antes. Lo que viene siendo su discografía intermedia (1993-2007) prácticamente la desconozco, pero tengo entendido que mantuvieron la dignidad la mayor parte del tiempo, con un Thrash ya muy apegado al Groove Metal. No os voy a negar que nunca han sido de mis favoritas, por la voz de Bobby "Blitz" Ellsworth, pero oye, nunca es tarde si la dicha es buena. Siempre consideré a The Years of Decay como su mejor disco, el cuarto de ellos. Contundente, preciso y variado, y más teniendo en cuenta que es su último disco con un sólo guitarrista, que se iría tras este disco, Bobby Gustafson. Vamos a echarle un vistazo más de cerca.

El primer tema abre con una intro típica de batería con peso de los cimbales, ritmo semilento hasta que entra un grito agudo y los riffs. Time to Kill no es un estallido de velocidad, sino Thrash que te mata a medio tiempo, con un bajo altísimo (excelente labor la del omnipresente Verni, por algo puse su foto). Un tema muy rítmico y nada lineal, con una parte media bastante lenta precedida de unos riffs melódicos. Tiene partes que yo consideraría proto-Groove (no en vano el disco está producido por Terry Daye, ingeniero de sonido de los tales Pantera), antes de recuperar el riff inicial para dar por finalizado el tema. No hace falta tirar de palm mute ultraveloz para hacer buen Thrash Metal, además, las guitarras suenan más duras, más contundentes, la afinación ha bajado y se nota a simple oído. El segundo corte es Elimination, sigue el nivel del primero, pero algo más rápido y con la tesitura vocal todavía más aguda, y las frases potenciando la sensación de velocidad. El estribillo entra enseguida, y es devastador. Los solos avasallan sin descanso al oyente. Empezamos bien, con dos de mis favoritas del disco, y una máquina cojonudamente compenetrada y bien engrasada. El nivel de cohesión instrumental es perfecto.

Ahora toca algo todavía más directo, un corte que no alcanza los 4 minutos, otro tema de esos de "me cago en todo", es I Hate. Igual de afilado con un plus de mala leche, más directo y un puntito más veloz, con ese aura de suciedad y mala baba heredado directamente del Punk, también los coros, muy sólidos y muy punkarras, también la base rítmica. El solo es veloz y en los cánones del Thrash. Nothing To Die For apenas sube el minutaje, y el bajo vuelve a tener protagonismo, muy buena intro, hasta que entran las guitarras. Aquí sí, se aumenta la velocidad en el riff principal, con un buen sentido de la melodía. De este tema destaco sobre todo la base rítmica, los cambios ejecutados por la batería y el sólido doble bombo quedan reforzados por la unión y lucimiento del bajo de D.D. Verni, junto a Bobby Ellsworth, único miembro estable de la banda y líderes incontestables de la formación. Buen solo para finalizar.

El quinto tema es una demostración de que Overkill no sólo thrashean de lo lindo, sino de que también pueden meterse en otros terrenos y salir airosos. Playing With Spiders/Skullcrusher es un pequeño experimento de la banda, con una duración que sobrepasa los 10 minutos, empieza con un riff medio tapado y bastante más Heavy que en otros temas... pero es un mero espejismo. Que se os grabe ésto: 0:54, tomad riff Doom. Sí, Doom Metal, con una onda muy a lo Black Sabbath pero potenciado, con el ritmo muy marcado, pesado, plomizo y que arrasa con todo lo que pilla por debajo. Las voces, a ratos agudas como siempre, a ratos algo más profundas y amenazantes. Más riffs, más oscuridad... hasta casi los 5 minutos, que la cosa vuelve a la normalidad. Thrash a medio tiempo tirando a lento, aullidos y bajo hasta arriba de volumen. De nuevo la base rítmica funciona como Dios, y mira que el tempo varía. El solo quizás es el mejor del disco, hasta volver a la tónica Doom de la primera mitad del tema, con una interpretación vocal escalofriante. Que cojonazos tienen, de verdad. Pero ahora volvemos a lo de siempre: Thrash de factura exquisita. Birth of Tension, volvemos al Thrash a medio tiempo que influenciaría a toda la movida Groove de los 90, pero con más feeling y un puntito más de velocidad en los riffs que siguen. Who Tends The Fire es otro tema largo, más de 8 minutos, con un inicio acústico pero amenazante, y luego un desarrollo lento, rítmico y muy marcial, a mí personalmente me recuerda al ...And Justice For All en ese sentido, concretamente a la homónima. Intercalamos riffs más potentes con partes acústicas, la voz algo más lastimosa que de costumbre (me ha recordado a cómo canta en Taking Over) todo muy claustrofóbico, y le da más variedad a un disco que ya de por sí es mucho más variado que la entrega media del estilo. Otra de mis canciones favoritas del disco, y casi por ende de la banda.

Quedan un par de temas antes de dar por cerrado al disco: el corte homónimo, The Years of Decay, de nuevo inicio acústico, esta vez más limpio y realmente cantado, con la faceta más melódica de Blitz, alargando las notas. Casi llegando al minuto tres, volvemos al riffing lento y asesino, que me vuelve a recordar a cierto disco del 88 de Metallica, pero con un bajo como Dios manda, el final es algo más Heavy, y los gritos altísimos de Blitz parecen de Dickinson, salvando las distancias. Otro gran corte, fruto de la inspiración de la banda, que, como ya os digo, tiene su punto más alto aquí. E.Vil N.Ever D.Ies también empieza despacio, pero luego aumenta el ritmo y la intensidad. La base rímtica muy precisa, la batería sobre todo. Aquí el ritmo cobra peso por encima de los riffs de guitarra, y las voces bien punzantes, como a mí me gustan. Hay brevísimos momentos acústicos, alternancia entre caña y melodía, y oscuras partes con protagonismo total del bajo, el final para rematar sí es Thrash a la yugular. Muy cambiante todo.

Con ésto vamos terminando la reseña, el disco dura más o menos 56 minutos, y es un pepinazo, obra seminal para cualquiera que deguste buen Metal, y para mí su mejor disco. Si queréis algo más directo pero contundente ,(aunque las guitarras están afinadas de forma más grave) y ya con dos hachas en su formación, tirad por Horrorscope, que también es de los mejores. Si en cambio buscáis ese Thrash con influencias NWOBHM/Punk, yo que vosotros me decantaría por su debut Feel the Fire, como gustéis. El caso es que he tardado mucho en reseñar algo, cosas de la universidad (y sigo liado, de hecho), así que espero que con este discazo la próxima espera se os haga más llevadera. Un saludo a todos.




viernes, 23 de marzo de 2012

Images and Words - Dream Theater [1992]

Bueno, os voy a adelantar acontecimientos. En primer lugar, la sorpresa que tenía reservada para finales de mes va a tener que esperar un poco, seguramente hasta después de Semana Santa. La página El Lado Oscuro de la Luna, que tan bien llevan los buenos de Andrés y Tomás, se va a convertir en un portal de noticias de música. Adivinad con quién han contado para trabajar con ellos. Pues ya está, esa es la sorpresa que os tenía preparada, aunque eso no significa que vaya a dejar el Blog, ni mucho menos. Una de las cosas que iba a subir es Images and Words, del cual se cumplen 20 años de su lanzamiento el día 28 de Marzo. Por 4-5 días ni he esperado, la verdad, y os lo reseño hoy. Ya conocéis a Dream Theater, entre El Eco y mi blog he reseñado su último disco y Metropolis pt 2. Ahora toca el turno de su otro gran disco, el segundo de su ya larga trayectoria y el debut del vocalista canadiense James LaBrie.



Antes de nada, os oriento un poco. El primer disco, When Day and Dream Unite (1989), fue un disco bastante modesto con una influencia de Rush marcadísima en clave de Metal, especialmente en lo que se refiere a la voz de Charlie Dominici. Un disco decente, que mostraba el buen hacer de los músicos, pero faltaba conectar ideas, madurar y mejorar la calidad de las composiciones. Tras dos años dando vueltas para encontrar un sustituto a las voces (llegaron a plantearse ser un grupo instrumental, eso explica la existencia de Liquid Tension Experiment, supongo), se toparon con el canadiense de la foto. Ya sabéis mi opinión sobre LaBrie, pese a las críticas, me parece un vocalista de nivel para la banda, y en Images and Words lo demuestra, siendo su mejor actuación vocal.

En Dream Theater se pueden destacar dos vertientes a la hora de componer: la vertiente más metálica, que tuvo protagonismo en la mayoría de discos de los últimos 10 años de la banda, y otra más progresiva, la que en teoría les ha hecho triunfar. ¿Qué tenemos aquí? Todos y cada uno de los elementos que ha hecho triunfar a los neoyorkinos: virtuosismo, letras cuidadas y canciones progresivas de altísimo nivel. Volvemos a entrar en el debate de cual es el mejor disco de la banda, aquella maravilla conceptual que es Scenes From A Memory o éste que nos ocupa. Mi opinión: musicalmente, éste, líricamente, el otro, de lejos. A mí personalmente el otro me gusta un poco más. Éste no tiene esas letras tan maravillosas, en cambio, obtenemos el disco más "clásico" en cuanto a melodías se refiere, aderezado con un buen gusto compositivo tremendo, unas líneas vocales exquisitas y la habilidad de los músicos. Aquí el combo eterno de Petrucci a la guitarra y Myung al bajo se complementa del ya no tan eterno Portnoy a la batería y del teclista Kevin Moore. Pero bueno, al final lo que hace un disco son sus canciones, aquí tenemos 8, todas y cada una entran por méritos propios en el Olimpo de la banda, y en una piedra angular de la música progresiva. Vamos a echarles un vistazo desde más cerca:

Pull Me Under es, casi con toda seguridad, el tema más conocido de la banda. La introducción acústica, el protagonismo de la batería, ese ritmo lento y la melodía reconocible hacen de éste tema el himno por excelencia de la banda. Buenos versos con un LaBrie muy entregado y Petrucci matador en los solos, terminando la canción así como de golpe, un aviso de lo repentino del tiempo. Si alguien dice que este hombre carece de feeling, le invito amablemente a escucharse el disco de tirón, que posiblemente cambie de idea. Es una canción muy buena, pero no me parece la mejor, sinceramente. Mención aparte merece el dato lol del videoclip, donde el vocalista aparece con una camiseta de la banda de Grindcore Napalm Death, que no tienen mucho que ver, pero pene. Another Day empieza con un piano muy relajante, una canción a priori melódica, una baladita y tal. Pues vaya balada señores, seguramente la mejor que hayan hecho, bueno, con permiso de Through Her Eyes y si eso Finally Free, pero por ahí va la cosa, porque esta tiene saxofón. Emotiva, con unos colchones de teclados preciosos, primero a piano, y la introducción del saxofón que comenté antes (tocado por Jay Beckenstein, ni idea del hombre), que le da mucho colorido al tema y potencia la ambientación de la balada, LaBrie soberbio en tonos medios y altos, de nuevo contamos con un solo de muchísima categoría... uf. Igual sí que es su mejor balada, eh, igual. Ahora vamos con mi gran favorita del disco, la impresionante Take the Time: comienza muy ambiental, un poquito de percusión, van entrando teclados (realmente épicos)... y zasca, explosión de talento instrumental. LaBrie suena agresivo a ratos, pero aquí se sobra con los agudos, y la banda lleva su expresión artística y técnica a otro nivel, ejecutando cambios de ritmo e intensidad al alcance sólo de grandes intérpretes, estribillo también muy bueno, pausas muy cohesionadas, y letra magistral, volvemos a hablar del implacable paso del tiempo y la lucha inútil contra éste. Quiero destacar sobre todo las líneas de bajo en la parte central de la canción, aunque en general esa parte es una de los mayores cúmulos de talento de la historia del Metal, ahí lo dejo.

Surrounded empieza melancólica, de nuevo apoyada en los teclados (no soy de los que critican a Jordan Ruddess, pero el trabajo de Moore es espectacular), un tema de inicio lento a modo de balada, que va ganando mucho en intensidad, donde tanto teclado como bajo y batería cumplen una importantísima función rítmica, LaBrie de vicio en los tonos medios, igual menos espectacular, pero igual de solvente. Metropolis Pt 1 empezó como una pequeña broma entre los miembros de la banda, una broma que, afortunadamente, dio para continuación en forma de álbum 7 años después, eso ya lo deberíais de saber todos. Como canción, es un medio tiempo bastante épico, con coros puntuales muy elegantes, detalles de genio en la guitarra. El final es completamente desquiciante, con detalles ultra técnicos en guitarra y batería, así durante casi 10 minutos, otra de mis favoritas, claro, como la que sigue, Under a Glass Moon. En directo para mí el tema gana bastante, pero aun así se merece su descripción. Al igual que el tercer corte, en sí es Heavy Metal Progresivo, con riffs directos a veces, melódicos, y altos que harían palidecer a muchísimos vocalistas de Metal. Los detallitos técnicos y cambios de ritmo, como es costumbre, se hacen esperar, unidos por el inmenso trabajo de Myung y los teclados melódicos de Moore. El larguísimo solo es de otro planeta, Tierra llamando a Petrucci.

Todavía nos quedan dos temas antes de cerrar, y siguen el fantástico nivel mostrado en los anteriores. Wait for Sleep, una canción cortita de dos minutos y medio donde el piano es casi protagonista junto a la voz, además de que nos introduce el corte final, Learning to Live. La fórmula la conocéis: primero el teclado y luego los demás. Las texturas de guitarra y los riffs alcanzan otro nivel, las líneas vocales, sin arriesgar tanto como antes, están muy logradas y excelentemente interpretadas, siendo seguramente el tema más cambiante del disco (normal, debido a su extensión) y es complicado de analizar en su extensión sin desmerecerlo, así que coged y escucharlo por vosotros mismos. También tiene una letra bastante buena y profunda, a su manera.

A los que no hayáis escuchado nunca la banda, me parece el mejor punto de partida, es lo suficientemente accesible y es de los 2 mejores discos que tienen, así que si nunca os habéis puesto con ellos, tardáis. Espero que os haya gustado la reseña, y eh, un saludete. A ver qué sale con el Portal de Noticias, estamos realmente ilusionados, ya os iré informando.


miércoles, 21 de marzo de 2012

Doppelgänger - The Fall of Troy [2005]

Actualizando. De momento parece que tengo tiempo libre para subir artículos cada 3-4 días como es costumbre, pero ya aviso que de aquí a algo más adelante supongo que estaré bastante liado, así que aprovecho ahora que dispongo de algo de tiempo. Lo que os pongo ahora en bandeja es el segundo LP del trío norteamericano de Post-Hardcore The Fall of Troy, una banda que se separó hace un par de años por problemas internos (y porque el último disco que sacaron debió de ser un mierdón del 15, todavía no lo he escuchado) y demás. Se ve que empezaron jovencitos y demás, porque para éste disco rondaban los 20 años de edad. Cabrones.


Pero qué pintacas, al menos no hay negros. Oh, wait...

Los orígenes del grupo se remontan a The 30 Years War, que era el grupo que tenían antes con 17, pasando a ser The Fall of Troy y debutando allá por el 2003. El origen de ambos nombres me parece digno de mención: cogieron un libro de historia, página al azar, y la primera palabra que aparezca, pues hala, todo muy LOL y necesario de mencionar. Su segundo disco me parece el mejor de ellos, si bien hay que mencionar que no todas las canciones son nuevas. I Just Got This Symphony Goin´, Mouths Like Sidewinder Missiles y Whacko Jacko Steals the Elephant´s Man Bones son canciones del primer disco, ligeramente modificadas pero manteniendo el título.
F.C.P.R.E.M.I.X. también proviene del primer disco, pero con otro nombre, dado que antes se llamaba F.C.P.M.S.I.T.S.G.E.P.G.E.P.G.E.P. (Fuck Condoms, Pre Marital Sex is the Shit, Get `Em Pregnant, y sí, me lo sé de memoria), notablemente modificada, cambiando algunas líneas de guitarra y mucho más acelerado, cosa que yo agradezco bastante. También el tema Macaulay Culkin es anterior, pero en éste caso del EP Ghostship. Con ésto quedan sólo 6 temas nuevos, pero vaya, todos llevan el sello personal de la banda y de buena calidad. 

En cuanto al estilo del disco, os he dicho que son una banda de Post-Hardcore, bueno, sí, en teoría, pero van bastante más allá. Las influencias más palpables son At the Drive-In, el Rock Progresivo y con cierta herencia Post-Hardcore de quienes fueron sus sucesores The Mars Volta, Drive Like Jehu, aparte de Post-Hardcore son una referencia en esto del Math Rock, una banda relativamente escondida pero que influenciaron bestialmente a TFoT, o incluso los primeros discos de Coheed and Cambria, con las percusiones complejas de Rush o King Crimson, con algunos toques de Screamo incluso (yo al menos les veo momentos que me recuerdan a los Orchid o Saetia más melódicos), y a Hot Cross, Post-Hardcore técnico y prácticamente contemporáneos. Con éste abanico de nombres tan variado, el resultado debe de ser pintoresco, y desde luego que lo es. La música está ejecutada con una técnica impoluta, sobre todo tratándose de gente muy joven, los cambios de ritmo se suceden de forma muy fluída, letras bastante ingeniosas y la alternancia entre voces limpias, gritadas o chilladas está bien conseguida, con un sonido con bastante cuerpo, puesto que cabe recordar que sólo son 3 miembros, aparte de seguir los parámetros generales del Post-Hardcore, solo que los patrones de "ahora toco, ahora paro, ahora vuelvo a tocar" están ejecutados a tal velocidad que apenas hay pausa. Una vez os habéis hecho a la idea de a qué suena, se puede ir analizando la cosa por temas.

I Just Got This Symphony Goin´ funciona muy bien como intro, con una melodía principal muy reconocible, cosa que considero importante. Es una canción relativamente sencilla para lo que os espera, con contrastes muy marcados entre voces limpias y gritadas, destaco sobre todo el trabajo de guitarra de Thomas Erak, bastante progresivo, pero como digo, está por destaparse todavía. La producción del disco es una de las bazas a favor del mismo y un argumento sólido para regrabar algunos temas y cambiar otro, porque de verdad, todo suena que da gusto. Act One, Scene One es el segundo corte, empieza muy tranquilito, a medio camino entre el Indie Rock y el Post-Hardcore más melódicos,  hasta que empiezan los desvaríos, riffs más pesados y gritos desgarradísimos. La parte instrumental encuadrada en la segunda mitad del tema, a partir del minuto 2 concretamente, gana muchísimos enteros, y es donde la técnica que atesoran estos chavales sale a relucir, los cambios de tempo e intensidad marcadísimos, para terminar con una espiral de efectos de guitarra a modo de mantra. Luego toca mi favorita, F.C.P.R.E.M.I.X. Igual no es el tema más complejo que tienen, más bien se acerca al formato de canción tradicional algo más lineal y pegadiza, pero no deja de ser un temazo, con mayor preferencia por las melodías vocales con pocos gritos y un estribillo soberbio, con un pequeño espacio para el caos y el desfase instrumental al final del tema, para darle más variedad. De tempo mucho más acelerado que la original, me gusta infinitamente más. You Got A Deathwish, Johnny Truant cuenta con unas líneas de batería frenéticas, ritmos puramente Math y cambios, con voces dobladas y un riff principal bastante bueno, técnico pero a la vez asimilable, y ojo a la línea de bajo del final, terminando con un riff Noise alargado. La pena es que dure tan poco, poco más de 2 minutos. 

Mouths Like Sidewinder Missiles, título gracioso aparte, es otra de las mejores canciones del disco, y también muy cambiante. Un comienzo agresivo a varias voces gritadas y de ritmo furioso, hasta que luego entra la voz limpia. Se combinan voces limpias, gritadas y chilladas, un tema muy frenético y con un trabajo de batería impresionante y un solo bien escogido por ahí, muy melódico. La impresionante The Hol[   ]Y Tape merece líneas aparte. De nuevo contamos con un inmenso trabajo rítmico, pero sustituyendo el frenesí de otros temas por el estudio casi matemático de la canción, con mayor coherencia a la hora de componer, donde las líneas vocales finales son puro Screamo. Quizás el tema más Progresivo del disco, con un final de nuevo muy apacible y tirando de feedback. Laces Out, Dan! recupera un poco la melodía de los primeros temas en líneas generales, pero de forma más psicótica (ya veréis el tono de guitarras y los efectos, creo que me entenderéis bien entonces). El final vuelve a mezclar frenesí con histrionismo y percusiones complejas. We Better Learn To Hotwire A Uterus enfrenta una línea de guitarra muy melódica que se va repitiendo al principio para luego guiarnos a una parte lenta y más Hardcore, con líneas vocales más agresivas que de costumbre. Luego el lado técnico de la banda toma el control, pero esto ya suena más improvisado. Una pena que el tema no dure uno o dos minutos más, porque la canción es muy buena.

Whacko Jacko Steals The Elephant (tienen mucha imaginación para los títulos, desde luego) sigue la tónica vista, añadiendo disonancias en las guitarras y mezclando gritos desgarradores con voces limpias y una técnica muy depurada. Al ser una canción algo más larga que la media, les da más tiempo a introducir cambios más notables: partes lentas y melódicas combinadas con breakdowns furiosos, gritados y con la distorsión de las guitarras mucho más alta, las disonancias que os he comentado antes, con una parte final también muy Progresiva y que da gusto, con gritos esporádicos. Es otra de las canciones que más me gustan del disco. Tom Waits es el siguiente tema, y sí, habéis leído bien. El cantautor norteamericano tiene un tema llamado igual que ésta banda, así que decidieron "devolverle el honor". Histriónica, chilladísima y mucho más directa (el Screamo vuelve a tomar el control), no es de mis favoritas, pero introduce cosas nuevas en el álbum, como son voces con efecto eco y baterías a ratos a piñón fijo, directas y contundentes. Ya sólo queda un tema, de nuevo con nombre de persona. Macaulay Culkin, sí, el niño de Solo en Casa, da nombre a la última canción. Es la más larga del LP, algo más de 6 minutos y medio, y demuestran su manejo excepcional de sus instrumentos. Tiene riffs afilados y directos, partes más melódicas, ritmos muy pesados, silencios bien escogidos... resume lo mejor de Doppelgänger y lo potencia con un dominio magistral de los silencios, con un final muy reconocible en la banda. Cuando esperas que vayan a terminar con un riff de Math Rock ligerito... te sorprenden con una avalancha. Hacedme caso cuando os digo que llegan a sorprender.

En líneas generales hablamos de un gran trabajo y lo mejor que sacó la banda, con un par de pegas: si bien su sonido ya es bastante propio, igual echo en falta un poquito más de originalidad y a veces más variedad en su fórmula, pero bueno, su impecable dominio de sus instrumentos y el descaro con el cual tocan hace que les perdones eso. Tienen buen gusto por la melodía, manejan bien sus instrumentos, lo único que pueden pecar es de ir demasiado rápido a veces, pero es una cualidad que me gusta y que no tienen sus otros discos. Recomendaría de ellos también Manipulator, que es el siguiente y es más tranquilito, y el EP Phantom on the Horizon, que es lo más cercano al Rock Progresivo (con sus matices) que sacaron y también cunde bastante, con temas bastante más largos que en sus demás discos, así que si no los conocíais y os interesan, cuando devoréis éste, id a por los otros.

Con ésto termino la reseña. Creo que ya sé qué es lo siguiente que reseñaré, va a ser bastante especial y demás, ya os contaré. Venga, espero que os haya gustado.