domingo, 18 de marzo de 2012

I Robot - The Alan Parsons Project [1977]

En mi breve estancia estos días en casa, aprovecho para escribir alguna cosilla y demás. Ya había ganas de estar por aquí, descansar de la vida del universitario y tal. Como sospecho que al 99% de las personas que llegan a este Blog sudan ampliamente de la vida de su autor, aquí termino la parte chorra que tiene cada artículo y me pongo con la intro seria, la que en teoría os interesa. Llevaba bastante tiempo queriendo reseñar algo de esta banda, ya sabéis de mi afición por el Rock Progresivo. El que fuese la mente maestra en la producción de álbumes como The Dark Side of the Moon o Abbey Road, Alan Parsons, se embarcó junto al vocalista Eric Woolfson (ya fallecido) y otros músicos en una aventura musical bajo el nombre de The Alan Parsons Project, a mitad de los 70.



El leitmotif principal de la agrupación ha sido principalmente el lanzamiento de álbumes conceptuales (qué poco me gustan, lol), y tras sacar un disco basado en la obra del escritor norteamericano Edgar Alan Poe, su debut Tales of Mystery and Imagination, ahora se meten de lleno en una obra del siglo XX, I Robot (que da el nombre al disco), una serie de relatos cortos de ciencia ficción del escritor ruso Isaac Asimov.

Se trata de un disco de Rock Progresivo que, por sus características musicales, representa bien la "nueva" corriente Progresiva de la segunda mitad de los 70, cuando las bandas por lo general bajaron el minutaje de sus canciones (Animals de Pink Floyd es un caso aparte) y coquetearon con sonidos más accesibles. Siempre han estado cercanos al Pop, ciertamente, pero en I Robot no es un elemento dominante todavía. Respecto al disco anterior, la introducción de sintetizadores Moog es nueva, dando un toque bastante futurista, algo realmente necesario dado el carácter de la obra original, con ese distanciamiento de la música clásica contemporánea que sí aparecía en el disco anterior, aparte de un carácter algo más Pop en las melodías. La verdad es que los dos discos me parecen de una calidad bastante alta los dos, tanto musical como líricamente, sin duda los dos mejores del proyecto, y buenos representantes de esta corriente Progresiva. Así a modo de confesión os digo que el concepto lírico de éste disco me gusta más, pero que por exigencias de la carrera, conozco mucho mejor a Poe. Cosas de la vida, y ahora, a analizar el disco en sí.

I Robot es la intro del disco, un tema instrumental, fundamentado en los sintetizadores Moog que ya os comenté, con una progresión al final y un cierto toque de guitarras, un ambiente frío, electrónico y que funciona como el preludio perfecto. I Wouldn´t Like To Be Like You nos pone directamente en la cabeza de la máquina, del robot, sin sentimientos, pero con inteligencia para ver lo que le rodea: la avaricia, las desigualdades, no quiere ser humano. Musicalmente tiene toques de música Disco en el ritmo y la percusión, pero sigue siendo un tema de Pop/Rock, mayormente. Some Other Time sí es más progresiva, con una línea vocal tímida y un sonido grandilocuente, apoyado en los arreglos y en los sintetizadores de fondo. Habla de la observación desde fuera, el control. Las máquinas son esclavas de los hombres. Breakdown empieza con una línea de bajo de marcada influencia Funk, y de nuevo líneas vocales melódicas, con algunos lucimientos de voz. Aquí la máquina toma conciencia de su situación y deja las puertas abiertas a una posible rebelión, esos coros del final, que quedan épicos de verdad con la sección de viento. La instrumentación es sencilla pero rica en matices, como podéis ver.

Don´t Let It Show comienza con un organillo, a modo de balada suave, una canción sobre el paso del tiempo. Como balada me parece fenomenal. The Voice nos trae de nuevo sonidos progresivos, donde la percusión sencilla pero marcada nos lleva lentamente a un tema muy a lo Pink Floyd, con voces de fondo retocadas para darle un enfoque futurista y electrónico, con un final de delirio, mezclando Funk con Art Rock y un tono grandilocuente, de las canciones que más me gustan de la banda. "La voz" se refiere al "ente supremo que nos gobierna", y del cual es imposible escapar. La idea del "Gran Hermano" (el original, no la mierda de reality show que echan en Telecinco) sirve como motivo inicial del tema. La siguiente canción es instrumental, Nucleus es muy atmosférica y me recuerda a Vangelis, inevitablemente, rollo New Age. Day After Day (The Show Must Go On) es otra pieza de Progresivo muy suave, donde el sintetizador marca el camino a seguir y las líneas vocales (de nuevo, ultramelódicas). ¿Recuerdas tu infancia, cuando pensabas que podrías llegar así de lejos? Y ahora te encuentras con que sigues igual. Pues eso.

Las dos últimas canciones son instrumentales. Total Eclipse es posiblemente mi favorita del disco, empieza suave, ambiental, pero va metiendo coros hasta quedar una pieza dramática, apocalíptica y muy intensa, el tema que más se acerca a lo clásico del disco, de lejos, con los contrastes tímbricos de las voces, representando el alzamiento final de las máquinas. Genesis Ch.1.V.32 es el cierre del disco, que dura poco más de 40 minutos (el disco, no el tema). Otra de las mejores canciones, apoyándose más en la electrónica y la música ambiental, los juegos de sintetizadores le dan un aire futurista, como si las máquinas hubiesen desplazado a la humanidad, un nuevo génesis, la melodía principal, apoyada por los coros y los arreglos, es muy reconocible y me parece bastante buena, llegando a su zénit al final, con las voces más altas y mayor protagonismo de la guitarra, un solo sencillo pero con mucho feeling.

Tras ésto podemos dar por finalizado el disco. Es una pena que The Alan Parsons Project no gocen de más nombre. Claro, su actividad musical se desarrolla en la segunda mitad de los 70 y en los 80, fuera de la etapa dorada del Rock Progresivo, coquetean mucho con el Pop y no tienen la técnica de otros artistas del estilo como Yes. Si bien estoy de acuerdo con que no son la élite del estilo, como mi trilogía sagrada de Pink Floyd-Yes-King Crimson, tenían calidad de sobra y sacaron discos realmente buenos, con una producción impresionante en la cual Parsons hace notar su extraordinaria mano en esta materia. Considerad este artículo como una reivindicación de una banda que siguió sacando discos competentes cuando el estilo estaba en horas bajas. Tras ésto, solo me queda despedirme, esperar que os hayan gustado disco y reseña, y que nos leemos a la próxima.






jueves, 15 de marzo de 2012

We're Here Because We're Here - Anathema [2010]

Hace bien poco que se filtró su nuevo disco, pese a que sale oficialmente el 24 de Abril. Así que os lo dejo en primic... just kidding, si todo va como es debido, lo analizaré cuando salga oficialmente, o poco después. Echemos la vista un par de años atrás, al anterior. La carrera de Anathema es larga y mayormente fructífera, si bien me quedan un par de discos suyos por escuchar todavía, creo que tengo base de sobra para hablar sobre ellos, si bien nunca han sido de mis grupos favoritos, se están haciendo un hueco en mi corazón. Este disco es candidato a ser culpable de eso, desde luego.


Los de Liverpool (anda, la ciudad de Carcass. Y The Beatles) se forman allá por 1990, y tienen el honor de ser uno de los grupos pioneros del Doom/Death Metal, como los también británicos Paradise Lost y los suecos Katatonia. Curiosamente, las 3 bandas terminarían por alejarse del estilo, especialmente paralelas son las carreras de los suecos y los de Liverpool, metiéndose en una especie de Rock Alternativo introspectivo e intimista, con ciertos elementos Progresivos que se irían haciendo más notables con los años. Pero bueno, me centro en Anathema, que terminarían abandonando el Metal en la segunda mitad de los 90, con pequeñas concesiones a riffs pesados. Lo llaman Rock Atmosférico, pero es algo más complejo de definir. Reto aceptado.

También tuvieron problemas con su discográfica, puesto que desde 2003 no sacaban material nuevo, y vaya si la espera ha merecido la pena. En la nómina de Kscope y bajo la producción del genial Steven Wilson, sacaron éste disco, que, sinceramente, me parece de lo mejorcito que han hecho, y no es poco. La atmósfera característica de la banda permanece ahí, pero bajo otra perspectiva. Los Anathema autodestructivos de Alternative 4 y la aparente tristeza buscando esperanzas que tan bien supieron captar en la considerada obra clave de los ingleses, Judgement (no es mi favorito, pero discazo igualmente) , o el derrotismo de su anterior A Natural Disaster, no están presentes. Aquí las letras están envueltas con un halo de pesimismo y , por qué no decirlo, romanticismo. Todo muy bonito y tal, ya me entendéis.

En cuanto a las etiquetas, volvemos a tener el mismo lío de siempre. Que si Rock Alternativo, que si Progresivo, que si Neo-Progresivo, que si Atmosférico, que si Post-Rock, que si la madre que parió a los Cavanagh. La etiqueta Art Rock creo que no le queda mal al disco, pero como ya os digo muchas veces, estos banquetes de sesera son cosa de críticos, yo he venido aquí a hablar de mi libro. O del disco, como gusten. A grandes rasgos, y esto ya es opinión personal, se trata de un gran disco de Rock Alternativo/Art Rock, con un buen gusto por las melodías, donde cada matiz, cada cambio de intensidad, cada timbre de instrumento y cada línea vocal están perfectamente estudiadas, donde cada canción forma parte de un entramado de sonidos de casi una hora de duración, y las conexiones en las letras (desconozco si se trata de un disco puramente conceptual, pero sí que existen puntos de unión). No se trata ni mucho menos de un disco de baladas, ni mucho menos. Si bien el piano tiene bastante protagonismo, las guitarra siguen llevando el peso. Cristalinas y limpias, pero todavía protagonistas.

Thin Air es el tema de apertura. Un arpegio muy limpio y un falsete muy delicado nos introduce a la parte central del tema. Las capas instrumentales quedan como superpuestas, dando una sensación de monotonía (como aspecto positivo) hasta que entra el primer estallido de intensidad, con un marcado sabor a Post-Rock, con riffs algo más pesados de lo que acostumbran a hacer el resto del disco. Las partes acústicas del final y las exquisitas armonías vocales son para enmarcar. No nos vamos a engañar, la cosa empieza muy bien. Summernight Horizon es, de entrada, un tema mucho más oscuro. La intro a piano es escalofriante, escalofriantemente buena, convirtiéndose por derecho propio en una de mis favoritas del disco, la batería "veloz" , bueno, da una sensación de falsa velocidad, ya lo veréis, preludio a nuevos riffs que mezclan fuerza e intensidad Post-Rock con la melodía característica de Anathema, con las voces dobles alargadísimas, nuevamente con crescendos y deminuendos elegidos de manera soberbia, con una especie de solo en medio que también queda bastante bien. Dentro de la melodía, pulcra y cristalina, se esconde una fuerza imparable. Los ecos de fondo, muy Porcupine Tree, y hay detallitos a esta banda, no por nada sino por la producción, en más de un tema.

Dreaming Light ha sido acusada de ser un tema facilón, demasiado comercial y demás. Es una balada de piano sencillo y líneas vocales muy limpias, muy atmosférico y calmado. No os voy a decir que sea de mis favoritísimas, pero me sigue pareciendo una gran canción, nada facilona y con mucho feeling, especialmente ese interludio tan portentoso de la segunda mitad. Everything nos presenta un dueto (voces masculina, y la femenina de Lee Douglas, miembro/miembra oficial de Anathema a todas las luces), que se luce sobre todo en el estribillo, con un piano muy sobrio de fondo. Melancólica, y el juego de voces está muy logrado, en un tema que instrumentalmente gana muchísimo al final. Seguimos hablando de voces, pues ahora toca un tema cantado por Ville Valo, de HIM. Su banda madre me la trae floja, así de claro, pero la canción en la cual colabora, Angels Walk Among Us, es enorme, de lo mejor del disco. Sigue siendo un tema 100% Anathema, punteo muy reconocible, voces delicadas y cristalinas, que van guiando el tema hacia un estribillo muy reconocible en la parte central y de líneas vocales enormes. Atención a la melodía que aparece entonces, y a lo emotivo de las letras, merece la pena fijarse en estos detalles, las voces como ecos, y un final a modo de fade-out, para dar por finalizada la primera mitad del LP.

Casi enganchando, Presence abre con una parte hablada y un trasfondo bastante ambiental, que mejora con la presencia del órgano. La voz femenina vuelve a cobrar protagonismo, con muchos matices instrumentales que le dan cierta riqueza, y prestadle mucha atención al final a modo de mantra, de nuevo hablado. A Simple Mistake es más melódica, devolviéndonos la voz de Vincent Cavanagh para nuestro disfrute. Tiene un aire a los Porcupine Tree, incluso Opeth más melancólicos, con la cálida voz de Cavanagh por bandera y un tono más alternativo, eso sí, siendo la pieza más larga del disco con poco más de 8 minutos de duración. El final es puro Damnation, lo cual, siendo uno de mis discos de cabecera en lo que a Rock melancólico se refiere, es decir mucho, con esa intensidad del final. La propuesta sonora de Get Off Get Out se acerca más si cabe a los Porcupine Tree de la última década (a mí particularmente me recuerda al álbum Fear of a Blank Planet), lo cual sigue siendo bueno, con unas líneas vocales que alcanzan notas más bajas, que se echaban en falta de otros discos de la banda, y mayor impacto instrumental, especialmente en la segunda mitad del álbum, con las voces procesadas de fondo y mayor presencia rítmica. Hasta ahora el nivel sigue siendo bueno, lo más impactante es que todas las canciones son notables como mínimo, eso a día de hoy es complicado de conseguir.

Vamos terminando, nos dejamos dos temas largos para el final. Universal bebe directamente de los dioses Pink Floyd, con un sonido de latidos de fondo, creando un paisaje sonoro completamente devastado, con suaves voces adornando, como si fuese la calma tras una masacre. El sonido medio ambiental, que va ganando en intensidad, suena de vicio cuando se le añaden los elementos sinfónicos de fondo. Una canción de tempo lento, si hubiese tenido distorsión a saco cabe en el Doom, pero como no la tiene, nos quedamos con un temazo de Art Rock algo sinfónico y bastante grandilocuente, especialmente al final, de nuevo coqueteando con el Post-Rock más brillante, un crescendo de intensidad y emociones, con cuerda de fondo, que queda genial. Todo tan estudiado, pero a la vez tan espontáneo y sentido, que dan ganas de sentarse y aplaudir. Pero aun no ha terminado, queda Hindsight. Otra pieza hablada con música de fondo, con el mismo nombre que el álbum de reediciones de 2008, aunque claro, los instrumentos terminan por entrar, con sorprendente protagonismo del bajo, y luego los cambios, bien estructurados como siempre, y con una melodía muy atractiva, que entra muy bien, finalizando de nuevo con una intensidad que parece impropia de un disco tan suave, pero que suele aparecer, paredes de sonido, melódico pero a la vez muy incisivo. Realmente no hay partes cantadas, solo habladas.

Y con ésto hemos terminado, ya hacía tiempo que no me explayaba tanto en una reseña, para castigo de vuestros ojos. Bueh, castigo, que ojalá os haya gustado, el disco, la reseña, y demás, que he tardado más de lo normal en subir algo y tenía que ser algo especial, como hicieron Anathema mismamente con éste disco, que se ha convertido en uno de mis favoritísimos de la banda, ahí es nada cuando tienen ya unos cuantos. Ya sabéis, nos veremos a la próxima.





sábado, 10 de marzo de 2012

Our Darkest Days - Ignite [2006]

Hola a todo el mundo. "Hola doctor Nick". Pues eso, aquí vuelvo a subir otro disco, tiro por algo que ha recibido muy buenas críticas en su círculo (algo que de primeras me sorprendió, y no porque el disco sea malo). Llevaba ya un tiempo queriéndolo escuchar, y tras llevar unas días enganchado a él, informarme un poco sobre el resto de su discografía, su historia y demás, os lo presento. Ellos son Ignite y tienen algo que decir.



Desgraciadamente, la banda californiana (cómo no, lo raro es que no estén en Epitaph) no se ha prodigado mucho en lo que a lanzamientos se refiere. Activa desde 1993, tan solo ha lanzado tres discos de estudio y éste es el último que han sacado a día de hoy, a ver la actividad de la banda puesto que su cantante, Zoltán Téglás, de origen húngaro, es también el vocalista desde 2009 de una de las bandas míticas del Hardcore melódico de los 90, Pennywise. Pero tampoco es plan de contaros la vida de cada uno de los integrantes, puesto que considero que interesa más la evolución musical de la banda, la música que contiene el álbum (ahora os comento qué me sorprendió) y sus letras, muy acorde a la estética del álbum.

Lo que me llamó la atención fue que el sonido de la banda, si bien la base es Hardcore melódico, introduce elementos más rockeros a su música, que en sí es muy melódica (sin entrar en terrenos de Pop Punk moderno, que a mí personalmente no me gusta nada). Lo primero que os llamará la atención es el apartado vocal. Zoltán Téglás posee una voz muy clara, limpia y con un registro bueno (hablamos de Punk, este tipo de voces no son nada corrientes y son de agradecer), sumado a la melodía que ya llevan sus composiciones, le dan un carácter especial a su música. La comparación más cercana que se me ocurre son los Rise Against de 2006 hacia atrás (nada de los dos últimos discos, bastante pobres para lo que les exijo yo), pero algo bajados de revoluciones y con una voz más refinada. Si queréis algo más crudo, tirad a los dos anteriores, Call On My Brothers y A Place Called Home, más Hardcore el primero y más melódico y cercano a éste el segundo, con una sorpresita en forma de tema de 10 minutos que termina cantado en húngaro. Pero bueno, a lo que íbamos.

Our Darkest Days contiene 14 cortes de normal (más un 15 en la versión bonus, que es la que tengo yo), cuya duración no alcanza los 40 minutos. Como veis, la duración de los temas se ajusta a los parámetros del estilo. Una intro que no alcanza el minuto de duración nos lleva al single, una de las canciones más potentes del disco, Bleeding, de ritmo veloz y conjuntado, con buenas melodías. En cuanto a las letras, siguen una línea premeditada, críticas, sobre todo contra la guerra y la miseria (muy en concordancia con el título del disco), la libertad, la traición, desde un punto de vista con tintes actuales. Para muestra, un fragmento de la letra.


These troubled times
bringing on our darkest days

Is this the death of liberty?
Is this the price that life has come to mean?
All our friends, now enemies

The misery of bleeding



Ahora que ya tenéis una idea general del disco, voy adelantando los temas. Fear Is Our Tradition baja el puntito de velocidad para presentarnos un estribillo muy melódico y con altos más pronunciados. Let It Burn cede protagonismo a la voz, instrumentalmente es más discretita, pero da gusto oír la voz de este hombre. Aquí alterna entre altos y voces más graves, para darle más variedad. Poverty For All recupera la velocidad, con un acento más agresivo en voces y especialmente en las letras, doble bombo clásico y muy punzante, con un cambio de ritmo a la mitad, donde bajan las revoluciones, pero las guitarras ganan en peso y contundencia, para volver al riff inicia, de lo mejorcito del disco. My Judgement Day es, de los temas melódicos y pausados, el mejor. Quizás muy limpio para los más aficionados al Punk, pero con la voz de Téglás, se perdona todo, su interpretación del estribillo es demoledora. Volvemos a reducir el nivel de agudos, salvo al final, con esos coros tan característicos.

Slowdown tiene un aire a los viejos Rise Against en el riff principal y en el estribillo. Como es un grupo que personalmente me gusta, hasta viene bien, aunque se echa de menos la contundencia instrumental que sí tienen otros temas. Save Yourself adolece un poco de lo mismo, que a lo largo de la canción podrían darle un poco más de protagonismo a las guitarras, aunque se salva por el estribillo con el doble bombo a toda leche. No os vayáis a pensar que es una crítica negativa, pero soy exigente con lo que me gusta. Are You Listening, por otra parte, es todo lo contrario. Aquí Ignite salen con todo su mordiente, es un tema que no llega al minuto y medio, de lo más Hardcore del disco. Un riff lento deja paso a un estallido de rabia, el tema con el disco más veloz del disco, los coros más afilados y las líneas vocales más "gritonas", conservando siempre el tono limpísimo del vocalista, reforzando la letra. Three Days vuelve a darle protagonismo a la voz (es lo primero que suena) y a la melodía, pero esta vez en equilibrio y consonancia a un instrumental más cuidado que en otros temas de las mismas características, con cambios vocales (la diferencia entre la primera frase, que se repite a lo largo del tema y queda de vicio, con los altos), cambiando de intensidad al final, otra gran canción. Know Your History es Hardcore melódico en el sentido propio de la palabra, muy del rollo de los pionerísimos Bad Religion, donde riffs a piñón fijo, bajo alto y batería a todo trapo se combinan con unas líneas vocales de órdago.

Nos vamos acercando al final. Strenght es, de los temas más acelerados, el menos bueno. Le falta un puntito de chispa para engancharme como otras, aunque a los más aficionados al Hardcore melódico les gustará más que las pausadas, imagino, se salva por una letra bastante buena. Luego toca una versión de U2, la anti-bélica Sunday Bloody Sunday, más veloz que la original, cuya temática pega perfectamente con el disco. No soy muy aficionado a los irlandeses, pero la versión está a la altura (de las pocas canciones de ellos que me gustan, sinceramente) y pega, sobre todo para el lucimiento del vocalista, otro más. Y tras un disco donde reina el pesimismo y la crítica, ¿qué queda? Pues la canción más optimista del disco, la acústica Live For Better Days. Un cambio a lo ya visto que viene muy bien. Aparte, como bonus track se incluye Last Time, que recupera el arrojo combinado en un medio tiempo, similar a algunas canciones de la mitad del disco. Al menos en la versión que tengo yo, vaya.

Bueno, eso es todo, espero que os hayan gustado tanto el disco como la reseña. Un saludo a todos, y hasta la próxima.







jueves, 8 de marzo de 2012

Welcome 2 My Nightmare - Alice Cooper [2011]

Volvemos a las andadas una vez más. Antes de empezar, decir a todos los lectores del Blog que guardo una sorpresita muy grande para finales de mes (espero), un proyecto que sin duda vamos a disfrutar todos y cada uno. Cómo lo repeta crear expectaciones, ¿eh? Pues una vez ha quedado dicho, me dedico a hablar de música. Hablar de Vincent Damon Fournier igual os deja extrañados, pero si os hablo de Alice Cooper, la cosa cambia. El de Detroit lleva desde finales de los 60 sacando discos, no los he escuchado todos (entre 20 y 30 sin contar directos ni recopilatorios) pero los clásicos y los no tan clásicos los tengo bien servidos. Si bien la grandeza del hombre trasciende el estudio y habría que hablar de sus apoteósicos y teatrales directos, esto va de su último trabajo. Bienvenidos a la pesadilla... otra vez .


Inserte risa de malo malísimo right here.


Su último disco salió en Septiembre del año pasado y no voy a negar que me ha dado cierto palo escucharlo, por la colaboración de KeSha en un tema, imagino. No soy pureta ni mucho menos, pero la verdad es que no me resultaba alentador ver a un producto de plástico en un disco de este personaje. Al final he podido enmendar mi error, y si bien ya os hablaré del tema que comparten, el disco ha satisfecho mis expectativas con creces, y más cuando se trata de una secuela directa del original Welcome To My Nightmare de 1975, el primero sin su banda solista (que curiosamente recupera para éste trabajo, salvo al malogrado Glen Buxton, junto al productor Bob Ezrin), y demás. ¿Una mirada al pasado o un vistazo al futuro? Como suele ocurrir, se trata de ambas cosas. Hay guiños constantes a su predecesor del 75, con una temática algo más oscura y un sonido más actualizado en general. Como está claro, no llega a los mismos niveles de calidad (debe de andar entre mis favoritos del artista, junto a Billion Dollar Babies), pero es un tanto mejor de lo que yo esperaba. ¿Motivos? Vamos a ello.

El disco abre con I Am Made Of You. No soy partidario del autotune y para mi gusto le quita encanto al tema, pero no deja de ser un temazo. Otra muestra más del lado más oscuro del artista, con un ritmo funeral, un piano muy siniestro, extraído de Steven, tema de la primera parte del disco y que se convierte ya en uno de los mejores temas que ha hecho Alice en los últimos años. Grandilocuente, con una producción excelente salvo el tema del autotune, y el feedback (sabéis que adoro estos detallitos) hace que me haya ganado el corazón, mejor comienzo, imposible. Una muestra más de la versatilidad del artista es el siguiente tema, Caffeine, que rompe por completo la tónica del primer tema. Rock sin pretensiones, directo y con guitarras toscas y ácidas, pero que vocalmente queda demasiado histriónico en algunos momentos, especialmente el estribillo. Una pieza prácticamente a piano, The Nightmare Returns, poco más de un minuto antes de A Runaway Train, un tema más rápido que mezcla Hard Rock con toques de Rockabilly y sonidos americanos, sobre todo en las guitarras, fijaros bien. El final a base de guitarrazos frenéticos, crema.

Ahora volvemos a ponernos serios, toca otra de mis favoritas del disco. Last Man On Earth es un tema muy cabaretero, pausado, donde Vincent canta con registros más graves de lo normal, unos arreglos exquisitos y que recuerda mucho a Tom Waits. El lado más teatral de Alice Cooper me apasiona y esas cosas, y aquí se luce con creces. Le sigue The Congregation, un pequeño paseíto por el infierno, que tira de guitarras bien construídas y cambiantes y un efecto eco para las voces, aunque al estribillo le falta un puntito de contundencia para que el tema se codee con la élite del disco. La parte hablada corresponde a Rob Zombie. El siguiente tema fue, si mal no recuerdo, el primer adelanto y la única referencia del disco previo, I´ll Bite Your Face Off. De sonido muy añejo y ligero, algunos guitarrazos recuerdan un tanto a los Rolling Stones pero en general es la canción que más me recuerda al Alice Cooper de comienzos de los 70, y eso desde luego es bueno, las líneas vocales, con mucha garra, un acierto.

Es el turno de las bizarradas, las idas de olla y el sentido del humor de Alice Cooper, algunas bromas las cojo mejor que otra. Disco Bloodbath Boogie Fever es una suerte de Electropop/Disco, con muchos efectos, y unas letras bastante lol en sí, la interpretación es paródica a saco. Musicalmente hablando solo rescato  los coros en plan Oompa Loompa, y el final, contundente, desenfrenado y guitarrero, el momento más cercano al Metal del disco (curioso viendo el resto del tema) . La verdad es que me considero bastante abierto, pero ciertos experimentos no los termino de entender, no es el caso del siguiente tema, Ghouls Gone Wild. Aquí tenemos otro de los temas más retro y desenfadados del disco, podría pasar por un tema de Surf Rock de los 60. Los coros mejorables, lo demás, suena joven, fresco y divertido. Una balada normalita (él mismo ha reconocido tenerlas mejores), Something To Remember Me By, un poco típica, pero con un registro vocal agradable. When Hell Comes Home habla sobre maltrato, es un tema sórdido, y claro, lento, denso y oscurillo, el bajo metálico y contundente, con mucho feeling y algún sintetizador que, lejos de sonar sobreproducido, le da un toque fúnebre acertadísimo, aparte del piano, escalofriante.

Ahora toca el momento tan temido, sí sí, el tema con KeSha, What Baby Wants. Voy a ser claro y conciso, el tema musicalmente no me gusta un comino, pero la letra y el concepto de la misma son buenas, ella encarna al demonio (más de uno la ha demonizado por aparecer aquí, así a modo de broma), que al final consigue lo que quiere, el precio final, el alma de Alice Cooper. El tema incluye percusiones y loops electrónicos, algún riff de guitarra, y la actuación vocal, bueh, aborrezco su voz, autotune para tapar carencias, me estropea el tema constantemente (y eso que soporto el autotune, o podría soportarlo, véase el primer tema o Kanye West). Admiro al hombre por hacer lo que le de la gana, pero no me gusta el resultado, me parece el peor corte del disco. I Gotta Get Outta Here es otro tema de corte clásico, Rock setentero ligerito, entremezclando guitarras acústicas con otras más cañeras. Los coros tienen más cuerpo y están mucho mejor que en otros temas del disco. Vamos terminando con el disco, The Underture es una pieza instrumental que recopila momentos del anterior Welcome To My Nightmare y del que nos ocupa, como Only Women Bleed del otro disco (la mejor balada de Alice Cooper, en mi opinión) y The Black Widow, de éste disco, algunas como Disco Bloodbath Boogie Fever (mejor aquí) o Ghouls Gone Wild, ésta a piano y más despacito, queda chachi. Como bonus track tengo una versión de The Animals, We Gotta Get Out Of This Place y ya, tras casi una hora de música, se termina.

Valoración personal: dije que me daba un poco de palo, pero en general el disco me ha dejado un buen sabor de boca. Os he contado los pros y los contras del disco ya, a mi parecer, el disco tiene más cosas buenas que malas o poco memorables, y si sois fans de Alice Cooper os gustará, mejora a su anterior Along Came A Spider, suena más fresco y con mejores temas. Es bastante variado, abarca bastantes estilos (Rock en diversos subgéneros, Cabaret, cosas más Glam, Electropop...), una producción por lo general bastante buena, la mezcla de Bob Ezrin, muy equilibrada y, sobre todo, canta bastante bien, sin forzar, rasgando la voz, probando con falsetes (algunos más acertados, como ya os he ido diciendo) o con tonos graves... y demás. Claro, no todo es bueno, pero lo que es bueno, es de lo mejor que ha hecho en bastante tiempo. A ver si me pongo con algunos discos suyos que me faltan, la verdad.

Bueno, esto es todo por el momento. Repito que a finales de mes os daré un anuncio que, de verdad, espero que os guste, hay mucha ilusión ahí metida, pero de momento, disfrutad del disco. Un saludete.







sábado, 3 de marzo de 2012

Undertow - Tool [1993]

Hola a todo el mundo. En el cajón de los discos abandonados, me ha dado por re escuchar a esta genial banda, los angelinos Tool. Aunque sus dos discos más alabados por fans y crítica son los dos que le siguen, Ænima y Lateralus (este personalmente es mi favorito), me he decantado por su debut, que se suele dejar de lado y no deja de ser un discazo. La banda se formó a comienzos de los noventa y el núcleo duro del grupo se ha mantenido hasta entonces, el vocalista Maynard James Keenan, el batería Danny Carey y el guitarrista Adam Jones. El puesto de bajo, ocupado por Justin Chancellor, aquí es propiedad de Paul D´Amour, que abandonaría la banda en el 95. Tras la introducción típica, vamos al ajo.


Maynard Party Hard


Situémonos un poco. Estamos a principios de los 90, el Grunge arrasando en Estados Unidos y parte de Europa (también se metió a Radiohead en el saco y tal), muchas bandas fueron englobadas erróneamente bajo esta etiqueta. Tool fue una de ellas. Su sonido puede beber en parte de todo aquello que salió de Seattle, vale, pero un poquico más atrás. Me explico, los riffs sucios, graves y distorsionados que utilizaban los Melvins, uno de los pioneros en el Sludge Metal y el Grunge, hacen mella en el estilo de los Tool primigenios, que luego evolucionarían a un sonido mucho más personal y difícil de describir. Aparte, bandas "alternativas" como Jane´s Addiction o mis amados Faith No More (en parte por el uso del bajo), bandas que a finales de los 80 desarrollaron una nueva manera de interpretar el Rock y el Metal que ejercería una profunda influencia en este tipo de bandas.

Desgranar un disco de Tool no es fácil, aunque, a priori, es su disco de estudio más fácil de escuchar. Los riffs se acercan más al Metal tradicional en teoría, en la práctica aparecen riffs sincopados a saco, combinados con algunas partes más atmosféricas... y ausencia de solos, en el sentido normal de la palabra, a veces asoman ligeras expresiones de guitarra que se asemejan. Muchas veces se duda de meter a esta gente en el profundo saco del Progresivo por la ausencia de solos. Si me preguntáis, la trayectoria de la banda se podría resumir de Metal Alternativo/Progresivo/Art Rock, pero eh, a mí no me paga la Rolling Stone, así que llamadlos como os de la gana. Instrumentalmente son bastante buenos, a primera vista Undertow puede parecer un disco fácil, pero el uso de pedales de efectos, ritmos sincopados, riffs duros que dejan paso a cosas más atmosféricas, el tono de guitarra tan personal, el inmenso trabajo de conexión que hay detrás del bajo (si tenéis un buen equipo, poned los graves a tope y gozad) y los desvaríos vocales de Maynard, que empiezan a hacerse patentes.

Otro punto que daría para varios libros son sus letras. Si bien Maynard no llega a las pretensiones de Lateralus, aquí no se corta un pelo, así que leed las letras. Intolerance evoluciona tímidamente en función a la letra, creciendo en violencia (tanto sónica como lírica) y en intensidad. Prison Sex tres cuartos de lo mismo, pero es todavía más complicada de descifrar pese al título, encerrando mucha mala baba, violencia/violación y tal. El que en mi opinión es el punto álgido del disco es Sober. Estructuralmente es una de las canciones más tradicionales y directas del disco, con pausas muy estudiadas, cambios de intensidad muy súbitos y un estribillo cojonudo, con referencias a la Biblia, a la introspección y a la venganza a base de bilis. Si es vuestra primera incursión en el denso mundo de Tool, empezad por aquí. Si se le puede poner una pega al disco (aparte de que ellos mismos lo mejorarían, claro), es que la primera mitad del disco oscurece a la segunda. Vamos a ver, la segunda mitad es buena (especialmente los cortes 6 y 7), pero es que las 5 primeras canciones de los 10 cortes del disco son impresionantes. Pero bueh, que sigo analizando.

Bottom es una de las canciones más largas del disco, que excede los 7 minutos (la duración todavía es muy normalita en Undertow, esperad a llegar a los otros tres). Con una parte central hablada por Henry Rollins, ex vocalista de Black Flag, nos encontramos ante un tema que bebe del Punk y el Metal, las voces semigritadas de Maynard, el ritmo más punzante y directo, aparte del interludio hablado que os mencioné antes poniendo el puntito experimental, con una letra que habla sobre la reconstrucción personal. Crawl Away tiene como referente a Faith No More, aparte de lo que os comenté en el tema anterior, con un rasgueo al principio que debe de ser lo más rápido que jamás haya grabado la banda... bueno, hasta llegar al final, donde la guitarra, el bajo y la batería alcanzan mayor fiereza. El bajo a lo largo de la canción es muy variable, muta desde la pesadez que le caracteriza hasta velocidades dignas del Thrash o del Death Metal (uy lo que he dicho). Con ésto terminamos la primera mitad del disco, si bien lo que queda no me parece tan bueno, todavía queda cuerda para rato. Swamp Song es como indica su nombre, oscura, rítmica y abrasiva, introduciendo elementos atmosféricos y unas voces cuidadas.

La homónima nos devuelve la tralla, con una apertura melódica, que luego cambia, evoluciona hacia el Tool más típico, envolvente, con unos pasajes melódicos de guitarra, todo unido por el bajo. Lo he dicho mil veces, pero lo puto mejor del disco es el bajo, ojalá todas las bandas de Metal le diesen tanto uso al mismo. Hay partes de descontrol, de rabia acumulada, que le dan más variedad a un disco ya de por sí profundo, con un final que funciona como prolongación de la breve intro del tema. No, si al final la primera mitad tan bestial se nos alarga. Quedan 3 canciones,  empieza de forma muy original, con influencias como orientales, para convertirse en un tema lento, de punteos largos y líneas vocales estiradas, terminando solo con el sonido de la batería, seco, potente y tribal, y algunas trazas de otros instrumentos. Flood es la segunda canción más larga del disco, de casi 8 minutos. La intro es bastante perturbadora, todo muy lento, donde apenas suena una guitarra oscurísima y repetitiva, a modo de mantra, breves explosiones de mala leche, y Maynard recitando algo... hasta el final del tema no nos encontramos con la parte "normal", o no experimental, de la canción. Si no os ha parecido lo suficientemente bizarro, esperad, que queda Disgustipated. Casi 16 minutos donde la música como tal se reduce a 2 o 3 minutos, un embrollo donde suenan teléfonos, ruiditos de fondo, cristales rotos, insectos sonando, gritos y demás. Yo no termino de entender todo el embrollo y se me antoja como la peor canción del disco, pero se les perdona, puesto que los 9 cortes anteriores son realmente buenos.

No sé si es el mejor disco de Tool para empezar. En líneas generales es el más accesible, más directo, con concesiones vanguardistas y experimentos diversos, pero definitivamente, no es su mejor trabajo desde el punto de vista creativo, sí el que me apetecía subir en el momento. En teoría sacan disco este año, y viendo el ritmo de su producción discográfica, más les valdría a los muy vagos, la verdad. Esto ha sido todo por hoy, espero que os haya gustado, hasta la próxima.




miércoles, 29 de febrero de 2012

Blues Breakers with Eric Clapton - John Mayall [1966]

Bu. Tras una ausencia algo más prolongada de lo habitual, vuelvo a traeros un discazo a modo de disculpa. Creo que es lo primero del estilo que subo, aunque en El Eco ya reseñé en su día un disco con Eric Clapton metido, el Disraeli Gears de Cream, que es uno de mis discos favoritos de la década. Pues bien, este es un poquito anterior, del 66, poco antes de que Cream lanzase su debut. El multiinstrumentista, cantante y bluesman, John Mayall, contó con el joven ex Yardbirds para la que ha permanecido en el tiempo como su obra más reconocida y uno de los discos claves del Blues británico, siendo su segundo disco de estudio. Vamos a ver de qué va.


Lo primero es decir que no soy más que un aficionado esporádico al Blues, pero bueno, nunca es tarde si la dicha es buena, ¿no? Así que he tenido que tirar de leer información a saco. Entre los mayores logros del disco está el aumento de popularidad del Blues entre el público blanco, asiduo de la Invasión Británica, siendo el Blues un sonido de raíces puramente negras, con un estilo muy personal y coqueteando con el Blues Rock. Posiblemente el Rock no sería como lo conocemos gracias a algunos discos, entre ellos, éste, uno de los puentes entre el Blues plomizo y sentido al estilo inglés y el Rock que se desarrollaría a finales de los 60. A menudo se le llama al bueno de John "El padre blanco del Blues".También hay que decir que más de medio disco se compone de versiones, canciones tradicionales y estándards de Blues (o algún tema de Soul y Rhythm and Blues, como una de Ray Charles). Se diferencian bastante unas de otras, pero aun así, os pongo el intérprete original de cada una. Más de una la tuve que buscar, mala ignorancia la mía en cosas de éstas:

All Your Love - Otis Rush
Hideaway - Freddie King
What I´d Say - Ray Charles (aunque por ahí hay un cacho de Day Tripper de The Beatles)
Parchman Farm - Mose Allison (mi favorita, desenfreno a saco)
Ramblin´ On My Mind - Robert Johnson/tradicional 
Steppin´ Out - James Bracken
It Ain´t Right - Walter Jackobs


La verdad es que las versiones se integran realmente bien con el resto del álbum, y casi que no queda otra, puesto que 7 de los 12 temas del mismo es bastante. Sirven para que veamos las dotes interpretativas de Mayall y su banda, que tampoco son mancos. El mismo Mayall se encarga de la gran mayoría de las voces, guitarra, el piano, el Hammond (amo el sonido de este cacharro, de verdad) y la armónica, con Clapton como escudero de lujo (coros, guitarra cómo no y se permite cantar Ramblin´ On  My Mind, dentro de sus limitaciones vocales, comparado con Mayall la verdad es que no es lo mismo), Hughie Flint a la batería y John McVie al bajo.

Ahora, vamos a hablar de las canciones propias. Little Girl es la primera (tercer corte dentro del disco), un corte de Blues eléctrico puro, muy sentido y con un gran solo. Another Man es una pieza muy cortita, dominada por la armónica, que deja un sabor... como muy del delta, ya me entendéis. Double Crossing Time es Blues de piano, de bareto de mala muerte, de guitarra densa y pantanosa, con unas líneas vocales increíbles, cómo Mayall siente el Blues (fácil de tocar, difícil de sentir). Una de mis favoritas del disco, sinceramente. Key To Love es otra de mis favoritas, un tema que comienza muy festivo, por la inclusión de trompeta, muy rítmico, y que finaliza con un solo demoledor. Have You Heard es la última canción propia del álbum, a falta de las tres últimas versiones. La mezcla de saxofón con guitarra queda sublime, simbiótica, con los altos vocales de Mayall alumbrándolo todo. Me ha terminado por encantar la voz de este hombre, es una voz hecha por y para el Blues. Una lección de cómo tocar la guitarra con sentimiento, cada bend, cada riff, cada nota, sacadas más del corazón que de la cabeza, con la colaboración de lujo de un gran guitarrista como es Clapton (que también intervino en la composición), dan como resultado una gran obra y un pilar del Blues británico, de gran influencia. Una joya un tanto escondida de los 60, sobre todo para aquellos que no somos asiduos al estilo.

Eso es todo por hoy. Espero que os haya gustado la reseña, perdonéis mi tardanza y disfrutéis del disco. Hasta la próxima, espero no tardar otra semana y tal.





miércoles, 22 de febrero de 2012

Nocturne - The Human Abstract [2006]

Ey, qué pasa. Tras subir una obra conocidísima, toca el turno de una banda jovencita, que tristemente están en hiato y sin vocalista (ya me podrían coger a mí, lol), una pena porque me parecen una de las mejores bandas de su estilo.



La banda estadounidense de Metalcore Progresivo (incluyendo elementos Neoclásicos en sus guitarras, también) The Human Abstract se formó allá por el 2004, y tras un baile de miembros brutal, tienen 3 discos. Este es su debut y obra clave. En cuanto a sonido y situación, son fácilmente comparables a los dos discos de Protest the Hero, que son de un rollo parecido y de la misma época, con ciertas diferencias (2005 y 2008), de hecho, el dibujo de portada es del mismo autor de la del Fortress. La diferencia es que Protest the Hero son más melódicos, incluyen por lo general sonidos más cercanos al Hardcore (Post-Hardcore) y sus composiciones están enfocadas de otra manera, no tan cercanas al Metal Progresivo, especialmente en lo que a las guitarras y la base rítmica (especialmente batería) de The Human Abstract, aparte de que ellos siempre han sido la misma formación. Así como curiosidad, supongo que sacarían su nombre del disco de Hyeronymus Bosch, banda rusa de Technical/Progressive Death Metal, que a su vez lo sacó del pintor que conocemos como "el Bosco". O del poema del mismo nombre de William Blake. Bueno, a lo que estábamos.

Harbringer es el tema que abre el disco. Un inicio acústico deja paso a las guitarras de A.J. Minette y Dean Herrera, contundentes pero melódicas. Es uno de los temas de corte más moderno del disco, Metalcore melódico con un estribillo donde Nathan Ells (para mí el mejor vocalista que han tenido) canta con su voz más suave en el estribillo y los gritos propios del estilo, con breakdowns pesados. Self Portraits Of The Instincts sigue un poco la tónica del tema anterior, con un buen uso del shredding y los cambios de tono del vocalista. Líricamente habla un poco sobre el lado oscuro de la humanidad. El disco, si bien no es un disco conceptual, tiene letras bastante enfocadas sobre un tema (sentimientos, pensamientos, un rollo bastante introspectivo sobre el ser humano y tal), pero sin más nexo que ese. Nocturne nos introduce terrenos más progresivos que los dos temas anteriores, siendo una de mis favoritas del disco, con esos cambios de ritmo complejos de mano de la batería. La actuación vocal también es muy buena, con esa facilidad para romper a gritar o tirar de voces semilimpias (ese tono medio roto pero melódico que saca tan a menudo) o meter altos.

Pero lo mejor está por llegar, esta canción merecería una reseña para ella sola, puesto que me parece la mejor canción de la banda. Crossing the Rubicon abre con un riff velocísimo (shredding) que deja paso al grueso del tema, donde se reconocen una melodía principal más asimilable, los cambios vocales típicos, por preferencia por las voces semilimpias, un estribillo excelente (la construcción de la línea vocal es muy pegadiza, ya veréis a qué me refiero). Lo que en primera instancia parece un corte más líneal, cambia y evoluciona con una fluidez extraordinaria, introduciendo blast beats y punteos veloces al más puro estilo de una banda de Death Metal, para luego volver a meter breakdowns de Metalcore. El final es más tranquilito, con unas líneas de bajo endiabladas y un solo de corte más clásico, un tema cambiante y redondo. La letra está bastante bien, sobre venganza, respeto, y vomitando bilis a saco (la actuación vocal ayuda), todo esto en solo 5 minutos, siendo la segunda más larga del disco. Luego toca el turno de una instrumental bastante tranquilita, Sotto Voce, que como suele ocurrir introduce un siguiente tema, Mea Culpa. Es un tema donde predominan las voces limpias, con gritos puntuales, un tema que, pese abrir con unas líneas de bajo bastante jazz/prog metal, se vuelve enseguida bastante directo, con cambios de ritmo notables (básicamente acelerando el ritmo de batería). La outro, con buen gusto por la melodía y los arpegios guitarra gustará a los fans del Metal Progresivo más clásico.

Movement From Discord es otro tema de corte moderno y muy melódico, donde el apartado instrumental queda un poco en un segundo plano en comparación a las líneas vocales. Una pena, porque son unos instrumentistas de vicio, aunque la voz esté a la altura. Se compensa por la letra, sobre la presión a la que se ve uno sometido ante altas expectativas, y por el final, con alguna de las líneas de guitarra más épicas y más clásicas del disco. Channel Detritus vuelve con gritos desgarrados, algunas líneas vocales dobles (todas a cargo de Nathan) y la batería a tope, siendo una de las canciones más agresivas del disco. Como ya es costumbre, los guitarristas entran y se van sin llamar, tocando riffs con una facilidad asombrosa, dado que la música de la banda no es precisamente para principiantes con el instrumento. Ojo al riff de 2:38, con un regustillo a Death Metal bastante obvio, dicha variedad siempre se agradece. El final, más de 2 minutos completamente acústicos. Muy buena letra, sobre superación y tal, desde un punto de vista adulto.

Polaris resume un poco lo que venimos viendo en el disco, pero con tempo algo más pausado y un solo muy limpio, con un buen trabajo de doble pedal por parte de la batería. El final, muy emotivo y melódico, donde sobresale una letra que, de nuevo, vuelve a estar de actualidad: no seas perezoso, levántate y lucha. Echelons to Molotovs es una canción corta, directa y que vuelve a sintetizar Metalcore con Progresivo. Pero se han guardado un par de ases en la manga excelentes para terminar; la instrumental Desiderata comienza con un riff acústico que va ganando en intensidad y que no desentonaría en una canción de Opeth, para que os hagáis una idea, para luego convertirse en otro, una melodía preciosista que se va oscureciendo y apagando, un piano... y zasca, entra un riff potentísimo, el último tema, Vela, Together We Await The Storm, también es de lo mejorcito del disco. Lo de antes era la calma, y ahora llega la tormenta, a través de unos riffs extraídos del mejor Metalcore. Mientras la base rítmica se mantiene a ritmo firme, las guitarras dibujan riffs arpegiados, melódicos y directos. Nathan se desgañita a gusto. La dualidad entre la agresividad de la mayoría de las voces y la luminosidad de la letra, buscando esperanza, se me presenta muy buena.

Con ésto doy por terminado el análisis. Espero que os haya gustado, y por supuesto, que os guste el disco. Creo que tanto los fans del Metal Progresivo más clásico, sobre todo por la habilidad de los dos guitarristas, como de corrientes más actuales disfrutarán como enanos del disco, en caso de no haberlo escuchado ya, tardáis. Un saludo, y hasta la próxima entrada, como siempre.